La muerte no existe – Death Does not Exist

Carmen de Sayve

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Cómo es que no existe la muerte si es la única certeza que tenemos, que algún día, todos sin excepción,  dejaremos este mundo. Sin embargo,  no moriremos porque la llamada muerte es  sólo un paso a otra dimensión, a la verdadera vida que se encuentra en el Mundo Espiritual. Somos seres espirituales tomando una experiencia en el mundo físico y para podernos manifestar en él,   necesitamos de un cuerpo físico. Cuando acabamos con lo que nos propusimos experimentar al bajar a la densidad del mundo material, dejamos el  “vestido” que nos sirvió para manifestarnos y nos regresamos a nuestra auténtica morada.

La muerte no existe ya que somos eternos. Nos originamos en la Fuente de Toda Vida a la que se le llama Dios, Creador, Conciencia Universal , que siempre ha sido y siempre será.  Lo que se entiende por muerte…

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La reencarnación – Reincarnation

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La Reencarnación es un tema controvertido, mientras algunos lo niegan otros lo aceptan como el natural proceso de la evolución del alma. Transcribo a continuación una lección recibida de los maestros espirituales.

Si contemplamos la creación, vemos cómo las leyes que rigen el universo son de una profunda sabiduría y no podemos más que concluir que han sido concebidas por una inteligencia superior y que no pudieron haber salido de una forma espontánea. Existe un orden universal que difícilmente se puede negar, que tiene que estar regido por algo que nos es incomprensible todavía pero, desde luego, muy superior a lo que podamos siquiera imaginar.

Hay otra cosa que es evidente para el más simple observador, y es que todo evoluciona. ¿Hacia dónde? no sabemos, pero desde el comienzo del universo físico se van formando diferentes clases de materia, las cuales van evolucionando hacia formas de vida más complejas hasta llegar al ser humano. Así pues, la evolución es incontestable, sólo que no sabemos hacia dónde se dirige o cuál es el futuro de toda esta creación. Los diferentes místicos de la humanidad han dado cada uno su versión, pero todos coinciden en que nos dirigimos hacia nuestro origen.

Si hablamos de evolución, nos encontramos ante el tema de reencarnación que unos aceptan y otros no; pero los que creen en ella, cada uno da una diferente interpretación. ¿Cuál es la verdadera? Todas tienen parte de verdad, aunque con una conciencia de tercera dimensión no se pueden entender, en toda su magnitud, los misterios de la creación. Conforme vayamos abriendo nuestra conciencia a los otros planos, iremos comprendiendo mejor el proceso creativo y el porqué de los diferentes acontecimientos que se realizan a lo largo de la creación y evolución del universo.

La doctrina de la reencarnación expone que el hombre nace una y otra vez en la Tierra hasta llegar a tomar conciencia de su divinidad. Cuando nuestro Espíritu o Chispa Divina, llamada Yo superior, Ser Esencial o Yo total, desea experimentar  el mundo físico, acepta entrar en el olvido total de su verdadero ser para  redescubrirlo a través de múltiples experiencias. Todas estas vidas tienen lugar simultáneamente en un eterno presente, ya que el tiempo lineal como lo percibimos mientras estamos encarnados, no es así. Pero como al estar inmersos en el sistema espacio-temporal no entendemos la simultaneidad, tenemos que explicar este proceso como vidas sucesivas. Así, el Yo Superior se expresa simultáneamente en diferentes personalidades en distintos momentos de la historia de la Tierra. Sus experiencias sirven para desarrollar su creatividad y crecer espiritualmente, compensándose unas a otras hasta lograr la comprensión de lo que en realidad somos, que es AMOR.

Después de la muerte física, el alma se dirige hacia el mundo espiritual y llega al plano que le corresponde por frecuencia vibratoria. Allí se encuentra con el grupo de almas con las que ha interactuado a través de varias vidas y se comunican entre ellas para analizar el trabajo efectuado durante la vida que acaba de terminar y verificar los avances obtenidos en ella.

A continuación, el alma, habiendo tomado conciencia de su verdadero ser divino, va al plano de aprendizaje en el que se estudian las verdades cósmicas y  cómo funciona la creación. Acto seguido, después de trabajar intensamente en tratar de mejorar los defectos de carácter, el alma decide regresar a la Tierra o seguir su evolución en el mundo espiritual, en donde también se avanza pero más lentamente. Sin embargo, hay ciertas experiencias que sólo ofrece el mundo físico, en el que al ser el ambiente tan adverso, se aprenden las virtudes en forma rápida y profunda.

Cuando un alma decide continuar evolucionando en el plano terrenal, antes de comenzar una nueva encarnación, recibe la ayuda de su guía principal y de otros altísimos seres que se dedican a organizar las vidas que las almas necesitan para avanzar.

Se le proponen al alma las diferentes opciones que puede elegir en lo que respecta al cuerpo, el sexo, la familia, el medio socioeconómico y el lugar geográfico, según lo que decida experimentar. Se consideran todos los aspectos de la próxima vida que le servirán para su avance espiritual, así como para compensar errores que ha provocado con su actuar egocéntrico en el curso del proceso evolutivo. Asimismo se eligen las almas con las que actuará en esa vida, en muchas ocasiones como compensación, o para expresar el perdón y el amor. Se organizan, y el alma acepta, los diferentes obstáculos que tendrá que superar durante su vida.

La enseñanza de la reencarnación nos lleva a comprender el porqué de nuestras diferencias de destino, de estado de conciencia, de medio socioeconómico, de sufrimientos. Parecería que la vida se ensaña con algunos, dándoles a otros todas las satisfacciones materiales. Sin embargo, todo en la vida tiene una razón de ser y esto se explica porque cada cual se encuentra en un nivel de conciencia distinto según su grado de evolución y, por otro lado, se trata de experiencias que difieren unas de otras porque han sido concebidas con un objetivo específico de aprender ciertas virtudes, así como para desarrollar la creatividad que yace en el interior de cada uno.

En el mundo vemos seres en muy distintos niveles de evolución. Mientras algunos actúan en forma negativa que llega hasta la crueldad, otros están en la búsqueda de la Luz ejerciendo el amor a sus semejantes. Esto no quiere decir que unos sean mejores que otros, ya que todos, intrínsecamente, tenemos la misma cantidad de luz; la diferencia estriba en el grado en que cada uno se ha purificado a través de la desidentificación con el ego, que es el que nos cubre de sombra.

Todas las acciones de los seres humanos están interrelacionadas, y aun las más inarmónicas sirven a quienes sufren de ellas para desapegarse de este plano, eliminar karma y practicar la compasión y el no juicio.

Cada vez que rompemos la armonía universal, que es amor, con nuestro actuar egocéntrico, obra la ley causa-efecto o lo que se entiende por karma. Entonces se nos da la oportunidad de tener una determinada experiencia que nos enseñe la forma correcta de actuar. No es un acto punitivo del universo, sino el simple efecto de nuestras causas que necesitan ser corregidas para restablecer el equilibrio perdido.

En la experiencia del mundo físico, se necesita experimentar todo: tanto lo agradable  como lo desagradable, ya que esto último nos templa y nos fortalece, siendo el placer sólo un aliciente que nos permite continuar la lucha y la superación. Un mensaje de los guías nos aclara por qué volvemos una y otra vez a encarnar en el mundo físico.

La vida en el mundo espiritual es la verdadera vida y no se comprende esto mientras se está inmerso en la materia física. Nuestra existencia es maravillosa, pero siempre está presente la atracción de la Fuente que nos dio la vida y la individualidad. Es por esta atracción por lo que nos vemos impelidos a avanzar, y sabemos que no hay mejor escuela que la vida en el plano físico, ya que tenemos que comprender su funcionamiento en forma completa. Es decir, que se tiene que pasar por todas las experiencias para merecer el siguiente plano pues ha sido nuestra voluntad expresarnos en el plano de la materia física. Nos cuesta trabajo, mientras estamos allí, comprender cómo se puede desear ir a sufrir y pasar por toda clase de privaciones, pero se tiene que entender que el enfoque en esta dimensión es completamente distinto. El sufrimiento y las privaciones ayudan a desapegarse del atractivo del plano terrenal, el cual, mientras se sigue vibrando en esa tesitura, nos atrae irremisiblemente a volver a él. Es por esto por lo que se escoge sufrir, ya que eso eleva la vibración y nos ayuda a desapegarnos del plano en el que nos vemos atrapados si nos dejamos llevar por sus placeres ilusorios y sus espejismos. El sufrimiento, ya sea físico o moral, nos eleva de la vibración terrena pues se opone a nuestro deseo de bienestar, que es lo que nos apega a esa dimensión.

Una vez que se han desarrollado todas las virtudes a través de las distintas vidas, el alma pasa al siguiente plano donde ya no es necesario regresar a la Tierra.

Reincarnation

Reincarnation, which is the soul’s natural way to evolve, is a controversial subject, denied by some and accepted by others. Below is a lesson received from teachers that belong to the spiritual realm:

If we contemplate Creation, we can see how the laws that govern the Universe are of a profound wisdom and we can only conclude that they have been conceived by a higher intelligence and did not create themselves spontaneously. There is a universal order that can hardly be denied and it must be governed by something that is still beyond our comprehension, but is indeed far more superior than we can possibly imagine.

There is another matter evident even to the simplest observer: everything evolves. Whereto? We do not know, but different kinds of matter have been forming since the beginning of the Universe, matter which evolves into more complex forms of life until it reaches the human state. Therefore, evolution is undeniable, however we do not know where it is headed to or what the future awaits in that regard. Humanity’s various mystics have each given a different version, but all agree that we are heading back towards our origin.

If we speak of evolution, we find ourselves before the subject of reincarnation, one which is accepted by some and denied by others; but each of those who believe provide different versions. Which one is true? All of them are partly true, but a third dimensional consciousness is not enough to fully understand the mysteries of Creation. As we continue to open our consciousness to other realms, we will better understand the creative process and the reasons behind the different events that happen throughout the Universe’s creation and evolution.

The reincarnation doctrine explains that man is born once and again on Earth until it gains awareness of its divinity. Once our Spirit or Divine Spark, also known as the Higher Self, Essential Being or Total Self, decides to experiment the physical world, it accepts the entry into total forgetfulness of its true self in order to rediscover it through multiple experiences. All these lives take place simultaneously within an eternal present, because lineal time as we perceive it while we are incarnate is not lineal at all. But since we are immersed in the space-time system we cannot understand simultaneity, we have to explain this process as a succession of lives.

Thus, the Higher Self expresses itself simultaneously through various personalities during different moments of Earth’s history. Its experiences are used to develop its creativity and grow spiritually, compensating each other until an understanding of what we truly are is reached, which is LOVE.

After the physical death, the soul sets out towards the spiritual world and reaches the plane it belongs to according to its vibratory frequency. There, it meets with the group of souls it has interacted with through various lives to communicate among each other and analyze and verify the work carried out and the advances obtained during the recently ended life.

Right after, the soul, having reached awareness of its true divine self, sets out towards the teaching plane to study the cosmic truths and the ways of Creation. Then, after working intensely on improving flaws of character, the soul decides to return to Earth or continue its evolution in the spiritual realm, where one can advance but at a slower pace. Nonetheless, there are certain experiences offered only by the physical world, where the environment is so adverse that the virtues are learned in a quicker and deeper manner.

When a soul decides to continue evolving in the earthly plane, before the beginning of a new incarnation, it receives assistance from its main guide and other higher beings whose job is to organize the lives the souls need to progress and improve.

Different options are offered to the soul to choose in regard to its body, gender, family, socioeconomic status and geographical place, in accordance to what it decides to experience. It then takes into consideration all the aspects of the next life which will help it to advance spiritually, as well as to compensate errors caused by its selfishness during the course of its evolutionary process. Also, it chooses the souls it will coexist with in said life, in many occasions as compensation or to express forgiveness and love. They organize, and the soul accepts the different obstacles to be transcended during its lifetime.

The teaching of reincarnation leads us to understand the why of our different destinies, our different levels of awareness, of socioeconomic status, of suffering. It seems that life is cruel to some while it gives others all the material satisfactions. However, everything in life has a reason and this is explained through the fact that everyone is in a different level of awareness in accordance with their level of evolution and, on the other hand, it is about experiences that differ one from another because they have been conceived with the specific purpose of learning certain virtues, as well as to develop the creativity that lies within each and everyone.

We see many beings in this world that are in different levels of evolution. While some act so negatively as to achieve cruelty, others are searching for the Light by practicing love among their fellow men. This does not mean that some are better than others, since all of us have, inherently, the same amount of light; the difference strives on the level of purification each one has achieved through the detachment of the ego, which is what covers us with shadow.

All of the human beings’ actions are interrelated, and even the least harmonious ones serve those who suffer them to detach themselves from this word, eliminate karma and practice compassion and non-judgment.

Every time we break the universal harmony, which is love, through our self-centered actions, the law of cause and effect, also known as karma, comes into place, thus giving us the opportunity to have a certain experience that teaches us the correct way to act. It is not a punishment from the universe, but a simple effect of our causes that need to be corrected to reestablish the lost balance.

When we come to this world we are meant to experience everything: that which is pleasant and that which is unpleasant; the latter tempers and strengthens us, while the former is only an incentive for us to continue the struggle and self-improvement. A message from the guides clarifies why we continuously decide to incarnate in the physical world:

Life in the spiritual world is the true life and this cannot be understood while you are immersed in the physical matter. Our existence is marvelous, but the attraction from the Source that gave us life and individuality is always present. It is because of this attraction that we are often prevented from advancing, and we know there is no better school than the life in the physical plane, where we must learn to understand its functioning in a complete manner. That is, one must go through all the experiences to deserve the next plane because it has been our will to express ourselves in the realm of physical matter. It is difficult to understand, while we are there, how we can wish to suffer and go through all kinds of losses, but one must understand that the focus in this dimension is completely different. The suffering and losses help you to detach from the attractions of the earthly plane, which, while one is still vibrating in that position, irremissibly attracts us to return to it. This is why one chooses to suffer, because suffering increases the vibration and helps us to detach from the plane in which we can get stuck if we let ourselves be carried on by its illusory pleasures and mirages. Suffering, whether physical or moral, elevates our terrestrial vibration because it opposes our desire for wellbeing, which is what attaches us to this dimension.

Once all the virtues have been developed through different lifetimes, the soul passes on to the next plane where it is no longer necessary to return to Earth.