Eterno movimiento

La Creación es continua, la Fuente de Vida a la que llamamos Dios, Creador, Conciencia Universal, Altísimo, Principio Único, es el que genera la energía universal que conforma todo lo que existe. Esta energía vibra a diferentes frecuencias y de distintas maneras, formando así las diversas manifestaciones y planos de realidad. El Altísimo crea y absorbe su creación en un movimiento eterno de expansión y absorción.

El Creador es movimiento y expansión continua, no podría ser inmovilidad porque no sería, la inmovilidad sería muerte verdadera, vida es cambio y movimiento. El comienzo de la Creación es un acto de voluntad de expansión y amor del Principio Único que desea compartir su poderío con las partículas de su esencia. Para crear, se proyecta en multitud de chispas de luz de su propio Ser, a las que les otorga la libre voluntad de manifestación y a través de las cuales se manifiesta y experimenta. Esas partículas forman con Él un Todo.

Cuando las chispas de esencia divina se desprenden de la Fuente, se les otorga la voluntad de manifestación y cada una recibe la instrucción de lo que se pretende de ella; ésta tiene la opción de aceptarlo o no, ya que siempre está presente el libre albedrío.

¿Qué pasa si no acepta su función? Se le ofrece otra alternativa hasta que encuentra lo que le conviene manifestar. Esas chispas somos cada una de las entidades que conforman la Creación, es decir, que quienes aceptamos ser seres evolutivos fue porque así lo decidimos libremente.

Hay algunas chispas que se convierten en entidades creadoras, otras son responsables de las creaciones mediante la supervisión de lo creado, ayudando al desarrollo de éstas y otras más a crear los cuerpos que almacenarán las chispas que se convertirán en seres evolutivos, así como las plantas y animales que a su vez evolucionan también.

Los que crean los universos son entidades muy elevadas y con gran sabiduría que proviene de la Fuente, ya que ésta contiene toda la sabiduría, el poder y el amor que existe. Empiezan estos seres a crear las distintas fuerzas y elementos para la existencia de planetas, soles, galaxias y universos. Hablamos de universos porque el que percibe la humanidad no es el único, hay muchos otros de diferente composición y plano de realidad. De esos otros planos se originan seres diferentes a la materia física pero que tienen la misma característica evolutiva que los que habitan el universo físico.

Sin embargo, hubo uno que no quiso sumarse a la creación, con todo el orden universal que prevalece. Entonces formó una fuente de energía negra en contraposición de la luz y el amor de Dios. Es una fuerza negativa de la que emanan seres sumamente oscuros que se dedican a influir en el comportamiento de todos los seres que han salido de esa Fuente de toda Vida. Es Satanás el origen de esta fuente de energía oscura.

Esas entidades, a las que se les llama arcontes, son los responsables de la rebeldía de Lucifer y sus seguidores. ¿Quiénes son esos ángeles rebeldes? Son altísimos seres que, al encontrarse con ese inmenso poder que les concedió el Creador, decidieron, bajo la influencia de esas emanaciones oscuras, que no le debían la existencia a nadie, y que, por lo tanto, no tenían que seguir ninguna ley universal que no viniera de su propia voluntad. Son los titulares de la horda de seres que buscan el poder, olvidándose del amor con el que han sido creados. Se expande ese comportamiento porque con su poder mental influyen en los seres evolutivos para desarrollar la soberbia.

Los arcontes son los responsables de la maldad y crueldad humana. Se alimentan del sufrimiento, la sangre, el miedo, la crueldad en general, porque eso es lo que les permite la existencia. Cuando hay luz ellos no pueden existir, puesto que son emanaciones de la oscuridad que se opone a la luz y al orden divino.

Las chispas que se convierten en seres evolutivos han experimentado muchas otras formas de vida, por formas se entiende experiencias de manifestación. Cuando una de ellas desea experimentar el mundo material, necesita de un alma que la contenga, la cual se proyecta en diferentes personalidades. Cada una de ellas experimenta en diferentes vidas. El espacio entre una experiencia de vida y otra es cuando el alma, que cubre a todas las personalidades, escoge las diferentes vidas con los obstáculos que decide pasar para abrir su conciencia y así manifestar mejor la luz de su ser real. Estas vidas se compensan unas a otras hasta que la vibración va sutilizándose de tal manera que vuelve a ser luz. Se reintegra así a la fuente de la que se originó, para volver a manifestarse después en una nueva forma.

Nos es incomprensible por qué volvemos a salir, pero el deseo de manifestación primero y de absorción en el origen es tan fuerte que nada lo puede contrariar. Es Dios en su infinita sabiduría y amor el que tiene ese deseo de manifestarse y después recoger su manifestación, porque en ese retorno se experimenta la dicha y la plenitud total.

Tenemos como esencia una partícula de la Fuente de Toda Vida, de todo lo que existe, y por lo tanto poseemos los mismos atributos en forma latente. De lo que se trata la creación es de experimentar las innumerables posibilidades que ofrece el eterno movimiento creativo y desarrollar nuestra potencialidad encerrada en esa partícula, con nuestras diferentes creaciones.

Los actores más valientes de la creación somos los seres evolutivos, que con el valor de incursionar en el plano más alejado del Origen y perder la conciencia de nuestro verdadero ser, el proceso creativo toma forma al tener que crear las circunstancias necesarias para experimentar las vivencias que nos hundirán primero en la oscuridad y después en la toma de conciencia de nuestro ser divino.  

Nuestra vida se trata de crear, creamos todo el tiempo las condiciones de nuestra vida, la cual escogemos antes de encarnar con sus obstáculos, hechos para superarlos y así aprender para avanzar en nuestra evolución y también el momento de la muerte. 

La manera como evoluciona la toma de conciencia del ser evolutivo es de olvido y reencuentro con lo que es en realidad, pero la humanidad de la Tierra ha estado estancada en esa toma de conciencia desde tiempos inmemoriales porque hay factores que le han impedido avanzar. Uno de estos factores son las razas de extraterrestres que se han quedado en el deseo de poder, siguiendo la influencia de ángeles rebeldes, lo que les ha impedido avanzar espiritualmente. Su desarrollo ha sido tecnológico y con ello, han podido venir al planeta Tierra a esclavizar a sus habitantes. ¿Cómo es esto posible? Con el poder de la mente, influyendo en la humanidad para seguir los mismos pasos de deseo de poder antes que otra cosa. Esto ha impedido a la humanidad encontrar el camino de la evolución espiritual, ya que los seres humanos no se resisten al poder, que va en contra de la unión con el Todo.

 El Todo tiene en su Ser al que ha formado a tantos seres que son los responsables de lo que se entiende por maldad absoluta. Así es, la oscuridad existe en oposición a la luz, pero cuando ésta se descubre después de haber estado sumido en la sombra, es verdaderamente sublime. Esto es una experiencia más de Quien da la existencia y el libre albedrío.

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