Amor y apego

El verdadero sentido de la vida es elevar la frecuencia del alma para acceder al contacto con nuestro ser esencial. Esto se logra a través de la meditación, de la oración, de los actos de amor, de generosidad y del desapego de lo material, aún de los afectos familiares.

Una cosa es el amor y otra muy distinta es el apego. Al sentirnos separados de todo lo que existe, nos cubrimos de miedo y esto hace que nos apeguemos a lo que el mundo físico ofrece, ya sea a afectos humanos o a bienes materiales, lo que nos hace sentir más seguros.

Es muy común el apego a los seres amados, ya sea a los hijos, al compañero, al amigo, pero esto tiene mucho de control. Deseamos controlarlos con el pretexto de ayudarlos y protegerlos, pero en el fondo es soberbia de creer que somos indispensables en su vida. El apego es necesitar de su presencia, de recibir lo que nosotros entendemos por amor, es decir, satisfacción de todos nuestros deseos y esperar que el ser amado reaccione como nosotros deseamos. También hay quien se apega a su posición social, al dinero, a efectos materiales que colecciona, al país donde vive o del que es originario. Los apegos de todo tipo nos hacen creer que el objeto de nuestro apego es imprescindible para nuestra felicidad, pero ésta no depende de nada externo a nosotros, está en nuestro interior, en la plenitud que provoca la unión con el Todo.

Los apegos como las adicciones, que son una forma de apego, son medios para cubrir el vacío existencial que tenemos al haber perdido la conciencia de unidad y sentirnos separados. La adicción al alcohol, al tabaco, a las drogas, al trabajo es una manera de escapar a la realidad que nos tocó vivir y a enfrentar la vida como se nos presenta, tratando de tapar el miedo que nos provoca el sentimiento de soledad y abandono.

El amor es dar libertad al ser querido, promover su bienestar como él lo entiende, no tratar de cambiar nada de su personalidad y darle amor desinteresado. El amor acepta, es tolerante, no enjuicia, da siempre lo que se necesita sin esperar nada a cambio. Si se ama así, se logra la plenitud y la paz interna pues estamos actuando en armonía con lo que somos en realidad y eso ayuda a que se manifieste cada vez mejor nuestra luz interna.

El amor es unión, es la energía más poderosa, la que une al Creador con sus creaturas y sus creaturas entre sí. Nuestra esencia es amor, ya que en realidad somos todos UNO pero estamos viviendo la ilusión de la separación.

Un ejemplo de cómo un apego disfrazado de amor puede pasar de una vida a otra, es el siguiente caso.

A una señora a la que llamaremos Margarita, se le presentó la oportunidad de ir a la India. Aunque a ella le encanta viajar a todos lados, cuando aceptó y antes de empezar el viaje, comenzó a sentirse mal, con desasosiego, intranquila, con una especie de ansiedad. No entendía qué le pasaba pero no hizo caso y  se decidió a ir. Durante toda la estancia en ese país no encontró la calma, había algo que la atormentaba sin comprender la causa.

Al regresar a México, estuvo sumamente fatigada, no lograba salir de su casa pues sentía una opresión que le impedía cualquier actividad. Después de buscar ayuda con diferentes personas y de distintas maneras sin obtener ningún resultado, vino a verme.

Encontré que Margarita traía pegada a su aura una entidad que había sido su marido durante una vida que tuvo en la India. Él habló así:

–          Me encuentro muy bien junto a ti, por fin te encontré, me hacías mucha falta y desde que perdí mi cuerpo te he buscado en todo el país, hasta que de repente apareciste venida no sé de dónde.

 

–          ¿Por qué te fuiste de nuestro país? Yo no concibo la vida fuera de aquí. Cuando fuiste mi mujer te amaba con pasión, aunque es cierto que a veces fui muy duro contigo, pero yo quería que hicieras lo que yo esperaba. Tu no siempre me obedecías, por lo que te tenía que castigar para lograr el orden que era necesario tener en nuestra casa.

 

–          Es verdad que a veces los golpes eran algo duros, es cierto que una vez fueron de tal manera duros que no los soportaste y te moriste. El dolor que eso me causó ha sido enorme y sólo quería encontrarte para pedirte perdón y decirte lo mucho que te amo. Ahora ya no te dejaré y sólo quiero que me digas que me perdonas.

 

Ya no te corresponde estar en este plano – le dije – como te consta, ya no tienes cuerpo, por lo tanto nadie te puede ver ni oír. Lo que tienes que hacer es buscar la luz para salir de la oscuridad y el frío que te rodea. Sólo pídela y una luz maravillosa te llevará a donde debes estar en tu estado actual.

-¿Quién eres tú que me indica lo que tengo que hacer? Además de todo eres una mujer y las mujeres no saben nada. ¿Quién te da el derecho de darme una orden? Aquí me quedo y no voy a ninguna parte.

Sonreí ante los conceptos machistas que eran propios de la cultura a la que pertenecía y le aconsejé que solicitara ver la Luz donde se encuentra un mundo lleno de paz, amor, armonía y felicidad.

-Veo que ya no me das ordenes pero, ¿Cómo puedo creerle a una mujer que se ha reído de lo que le dije a mi amada Leila y que me dice que hay otra vida que ahora es para mí?

Margarita le habló diciéndole que lo perdonaba, que debía hacerme caso porque lo que le tocaba en su actual situación era ir a esa vida donde sería inmensamente feliz.

            -Qué bonito me hablas, mi amor, creo que lo dices de todo corazón y te lo agradezco, pero no estoy seguro de quererme ir ahora que ya te encontré.

Nos concentramos en enviarle luz rosada de amor para despegarlo de la atracción del plano físico y finalmente le dijo:

-Abre tu corazón para recibir mi amor y si lo que te hace feliz es que vaya a esa luz iré y allí te esperaré…Ya vi un resplandor que se agranda cuando me acerco, es verdaderamente brillante y me acoge con mucho amor, hay perdón, se siente un enorme bienestar. Gracias, me has dado la felicidad absoluta. Empiezo a comprender muchas cosas.

Cuando el individuo es exageradamente egocéntrico, al estar tan separado de sus congéneres, le es imposible amar. Esto le produce una gran infelicidad. He aquí un ejemplo.

Una joven vino a verme porque su padre había muerto y a pesar de no haberse ocupado de ella correctamente, sentía su presencia continuamente.

-Quisiera decirte que fui muy infeliz en mi vida por la imposibilidad que tenía     de amar. No te puedo explicar lo que eso significa pero es una gran soledad del alma. –Comenzó diciéndole- Se tiene una incapacidad de acercarse a otras almas y sólo te importa lo que acontece a tu propia persona, pero eso es tan estéril que te convierte en un ser amargado, seco y agresivo.

-Así fui yo y en cuanto perdí mi cuerpo pude ver lo que fue mi vida, lo mal que me porté con todos los que me rodearon, entre los que te encontrabas tú. Perdóname por haber sido tan mediocre, como bien me describiste, pero no me daba para más mi estado de conciencia. Aquí llegué gracias a la ayuda de unos seres maravillosos y encontré lo que significa el amor. Aquí se experimenta a raudales y se ve la vida que finalizó de una manera muy real, no hay lugar a justificaciones y créeme que se sienten unos remordimientos tales que el verdadero castigo son estos.

-Sólo te pido que me perdones por haber sido tan mal padre y que desde aquí trataré de ayudarte lo mejor que pueda. Con el amor que he aprendido en este sublime lugar, te cubro y te bendigo.

Esto nos demuestra que sin amor no se puede ser feliz porque nuestro verdadero ser no es más que AMOR.

¿Qué pasa después de la muerte? – What Happens After Death?

“What Happens After Death” can be found below.

Es una pregunta que todos nos hacemos sin encontrar respuestas contundentes. Hay quienes dicen que nunca nadie ha regresado para decírnoslo, para otros, no hay nada después de la muerte física, todo se acaba con ella; pero hay algunos que han tenido una experiencia cercana a la muerte, que después de haber sido declarados clínicamente muertos, regresan a la vida. Los relatos de quienes han tenido estas vivencias coinciden de manera asombrosa. Reportan haber llegado a una luz maravillosa en donde se experimenta una paz y una felicidad absolutas, en un entorno parecido a la Tierra, con flores de colores extraordinarios que no se conocen aquí y paisajes de una belleza indescriptible. Relatan que no sienten deseos de regresar pero que, de alguna manera, se les informa que todavía no es su hora y que tienen que reintegrarse a la vida que dejaron. Los que han pasado por una experiencia similar, sufren una transformación radical en sus vidas.

También se tienen informes de lo que se experimenta después de la llamada muerte -que no existe en realidad ya que nuestro verdadero ser es eterno- mediante quienes poseen facultad extrasensorial y logran comunicarse con los que ya no pertenecen a este mundo. Este es mi caso y gracias a esta facultad he recibido información interesante de los guías sobre este proceso. No obstante, mientras estamos limitados con el cuerpo físico, no nos es posible entender en su totalidad lo que pertenece a otro plano de realidad, pero sí podemos tener un atisbo de ello.

En el momento en que el cuerpo deja de funcionar, es decir, cuando las funciones cerebrales se detienen -el verdadero momento de la muerte física- el ser real o alma, sale del cascarón que es el cuerpo que le dio cabida y empieza su trayectoria hacia el mundo espiritual. El desprendimiento se efectúa sin dolor alguno, si lo había en el cuerpo físico, desaparece y el ser se encuentra de pronto con que está vivo y consciente sin saber muchas veces a dónde ir.

Cuando el individuo ha tenido una vida espiritual no tiene trabajo en encontrar la luz, pero los que por algún motivo se encuentran apegados a la vida material, les cuesta despegarse de su atractivo y tardan en encontrar la ruta que lleva al mundo espiritual. Este plano se conoce como Bajo Astral en el que hay diferentes esferas vibratorias, desde los que están allí por la soberbia de no reconocer ningún poder que se les oponga o que sea superior, hasta los que no saben adónde ir porque están desorientados, ya sea porque no encuentran lo que esperaban o porque sus pensamientos de apego, venganza, rebeldía ante la muerte los tienen atados al mundo material.

A continuación relataré el proceso de mi querida amiga Ana Coudurier, que me ha compartido desde el plano en el que se encuentra. Al día siguiente de su muerte me habló así:

Me encuentro en el Paraíso, no hay otra manera de describir este estado, es la felicidad absoluta. ¿Me preguntas cómo fue mi desprendimiento? Al salir de mi cuerpo vi de inmediato esa luz maravillosa de la que todos hablan que me acogió dándome una sensación de inmensa paz y amor. No te imaginas lo que es, decir que es maravillosa es quedarse pálido; después pude ver a mis padres y a muchos que me precedieron en este paso. Aquí sigo elevándome y entendiendo lo que significa todo lo que aprendimos. Desgraciadamente mientras estamos encarnados no nos es posible entender esto, estamos muy limitados, pero sólo se puede tener una ínfima probadita en una meditación muy profunda.

Te extraña que te esté hablando tan pronto, pero acuérdate que el tiempo de la Tierra no es.  Lo que cuenta aquí es el pensamiento y mi deseo era ver la Luz lo antes posible, una vez que pudiera separarme de quienes me tenían atada a la Tierra.

En espera de que nos veamos de nuevo aquí, en este mundo infinito, me despido mandándoles a todos los que me quisieron en vida, todo mi amor.

Unos días más tarde, siguió describiéndome el plano donde se encontraba..

Me encuentro en un plano en el que puedo crear a voluntad lo que deseo y al mismo tiempo veo lo que quiero ver. Es como un lugar para irse despresurizando del mundo material donde la frecuencia energética es sumamente densa. Es un mundo parecido a la Tierra con paisajes maravillosos y colores que no existen allá. En este plano no es necesario quedarse largo tiempo, es sólo un paso en donde practicamos nuestro poder creativo y nos ayuda a despresurizarnos del pesado ambiente terrenal; sé que saldré pronto de aquí para seguir elevándome a planos más sutiles. En el momento en que ingresé a este mundo, no tuve necesidad del  “sueño reparador” porque aunque mi cuerpo astral estaba lastimado por la enfermedad, la meditación que hacía diariamente me limpiaba de negatividad, por lo que llegué bastante limpia.

Me gustaría poderte describir con detalle mi proceso pero lo que es difícil es dar una descripción de lo que no existe en la Tierra y las emociones que esto provoca.

Lo que te parece imposible de entender es la simultaneidad de las diferentes vidas. No es posible entender muchas verdades de este plano cuando se está limitado con el cuerpo. Aquí estoy comprendiendo muchas cosas que no entendía mientras estaba allá. No te preocupes, no podrás entenderlo pero conténtate con intuirlo. Me propongo describirte cada paso que dé aquí, si me lo permiten. Es cada día más necesario que la humanidad entienda de lo que se trata la muerte.

(Continuará)

What Happens After Death?

This is a question we all ask ourselves without finding definitive answers. There are those who say no one has ever returned to tell us, and others who believe there is nothing after physical death; everything comes to an end. But there are some that have had near-death experiences, who after being pronounced clinically dead, come back to life. Their stories are astonishingly similar. They report arriving to a marvelous Light where they experience absolute peace and happiness amidst surroundings that are similar to Earth, with flowers in extraordinary colors that are unknown here and indescribably beautiful landscapes. They say that they don’t want to return, but somehow, they are informed that their time has not come and they must return to the life they left behind. Those who have undergone such an experience endure a radical transformation in their lives.

There are also reports regarding what is experienced after so-called death –which doesn’t really exist because our true being is eternal– obtained from people who have extrasensory perception and can communicate with those who no longer belong to this world. That is my case, and thanks to that faculty, I have received interesting information from my guides regarding this process. However, as long as the physical body limits us, we are unable to thoroughly understand that which belongs to another plane of reality, but we can obtain a glimpse of it.

When the body stops functioning, that is to say, when brain functions cease –the actual moment of physical death– the real being or soul exits the shell, which is the body that it dwelled, and initiates its journey towards the spiritual world. This detachment occurs painlessly, and if there was pain in the physical body, it vanishes. The being suddenly realizes that it is alive and conscious but oftentimes, does not know where to go.

Finding the Light is not difficult when an individual has led a spiritual life, but those who –for some reason– remain attached to material life won’t want to release themselves from its allure and take longer to find the path to the spiritual world. That plane is known as the Lower Astral and is comprised of various frequencies, from those that are there due to their pride, not acknowledging any opposing or higher power, to those who are disoriented and do not know where to go, whether they don’t find what they expected or because of their thoughts of attachment, vengeance or rebellion in the face of death, tie them down to the material world.

Following, I relate my dear friend Ana Coudurier’s process, which she shared with me from the plane that she is now in. This is how she spoke to me the day after her death:

I’m in Paradise, there’s no other way to describe this state, pure bliss. You ask what my detachment was like? When I exited my body, I immediately saw that remarkable light that everyone talks about and it surrounded me with an all-encompassing sensation of peace and love. You can’t imagine what it’s like. Describing it as amazing pales in comparison. I was then able to see my parents and many others who took this step before I did. I’m here, still elevating and understanding the meaning of everything we learned. Unfortunately, it’s impossible to understand what this is like while we are in the flesh; we are too limited and can only get a minimal taste of it in very profound meditation.

You’re surprised that I’m speaking to you so soon, but remember, time on Earth is not. It is thought that counts here and I wished to see the Light as soon as I possibly could once I was able to separate from those who tied me down to Earth.

I bid my farewell sending my love to all of those who loved me while I was alive as I await to see you again, here, in this infinite realm.

A few days later, she continued to describe the plane she was in.

I’m in a plane where I can create what I wish for at will and I can see what I want to see at the same time. It is like a place to decompress from the material world where the vibrational frequency is extremely low. It’s a world similar to Earth with wonderful landscapes and colors that don’t exist over there. It isn’t necessary to stay in this plane for a long time, it’s just a step where we practice our creative power and it helps us to depressurize from the heavy earthly environment; I know I’ll exit soon to continue elevating to subtler planes. I didn’t need “restful sleep” any longer when I entered this world because although my astral body was hurt due to illness, daily meditation had cleansed me of negativity; therefore, I was fairly clean when I arrived.

I’d like to give you a detailed description of my process but it’s difficult to describe something that doesn’t exist on Earth and the emotions that it elicits.

What seems impossible to understand is the simultaneousness of different lives. It isn’t possible to understand many truths of this plane when the body limits us. I comprehend many things here that I couldn’t understand while I was there. Don’t worry, you won’t be able to understand, but be gladdened by your intuition. I intend to describe to you every step I take, if I’m allowed. Day by day, it becomes increasingly necessary that humanity understand what death is about.

(To be continued)

 

La muerte no existe (Death does not exist)

English version of this article can be found below.

Cómo es que no existe la muerte si es la única certeza que tenemos, que algún día, todos sin excepción,  dejaremos este mundo. Sin embargo,  no moriremos porque la llamada muerte es  sólo un paso a otra dimensión, a la verdadera vida que se encuentra en el Mundo Espiritual. Somos seres espirituales tomando una experiencia en el mundo físico y para podernos manifestar en él,   necesitamos de un cuerpo físico. Cuando acabamos con lo que nos propusimos experimentar al bajar a la densidad del mundo material, dejamos el  “vestido” que nos sirvió para manifestarnos y nos regresamos a nuestra auténtica morada.

La muerte no existe ya que somos eternos. Nos originamos en la Fuente de Toda Vida a la que se le llama Dios, Creador, Conciencia Universal , que siempre ha sido y siempre será.  Lo que se entiende por muerte en el mundo físico no es más que un cambio de estado; salir del mundo dual y regresar adonde pertenecemos realmente, a nuestro verdadero hogar.  Al acabar con la experiencia que nos propusimos tener en la Tierra, desechamos el cuerpo que nos sirvió para manifestarnos en ella. La muerte, como final del ser humano, no es. Se trata de cerrar un capítulo de la vida que es eterna, de una experiencia en el plano físico que se puede comparar con una pieza de teatro. Acabado  el guión, se sale del  teatro.

Venimos a esta dimensión del mundo material para vivir una experiencia que nosotros mismos diseñamos de antemano con el objeto de corregir nuestros errores y abrirnos al reconocimiento de nuestro verdadero Ser. Cuando decidimos bajar a la densidad de este plano aceptamos olvidarnos de quienes somos en realidad, es decir, una partícula integrante del Creador, de dónde venimos, a dónde hemos de regresar y cubrirnos de ignorancia de lo que se trata la vida aquí.

El Creador de todo lo que existe, Fuente de Energía Universal que conforma  todo, desea  manifestarse porque Él es vida y movimiento continuo.  Al manifestar su poder creativo lo hace proyectando su energía en multitud de chispas de luz que llevan partículas de su conciencia. Esas chispas de luz son todos los seres conscientes que abarcan desde los ángeles y arcángeles hasta los seres evolutivos que se sitúan en el mundo físico.

Estos últimos, que somos los seres humanos, hemos deseado experimentar la aventura de entrar en el olvido de lo que somos, sentirnos separados y solos, enfrentar el sufrimiento y la alegría y redescubrir poco a poco la maravilla de nuestro verdadero ser infinito. Nos limitamos voluntariamente para experimentar el sacrificio de estar separados en conciencia, ya que formamos, con la creación y el Creador, una unidad indivisible.

¿Cuál  ha sido el objetivo de esta experiencia? Somos voluntarios ejecutantes del deseo del Creador de que experimentemos lo que NO-ES ,  lo contrario de nuestra  realidad para descubrirla después de muchas experiencias. Esto parecería a primera vista un absurdo: ¿Por qué siendo parte del Absoluto y siendo inmensamente felices deseamos probar lo opuesto? La necesidad de experimentar diferentes situaciones, de expandirnos desarrollando nuestro poder creativo, nos llevó a aceptar ese reto.

El estar en el mundo del olvido provoca miedo y el miedo es el responsable de lo que llamamos maldad. Es el miedo el que nos lleva a agredir a nuestros semejantes, el que nos empuja a desear poseer efectos materiales, a tratar de controlar a todos y a todo, lo que se traduce en poder. El ser humano está abrumado por deseos  y al haber perdido de vista que es parte del Todo, entra en un estado de insatisfacción continuo, lo que lo lleva a desear  lo que cree le llenará su vacío existencial, cuando en realidad nunca está solo ni separado y por lo tanto no necesita nada.

El sufrimiento nace de los deseos incumplidos y estos son la trampa del mundo físico. No se necesita desear lo positivo porque en realidad es lo único que existe. Nuestra esencia es armonía, felicidad, unidad, y lo que se vive en el mundo dual difícilmente es verdad porque se vive en un sueño irreal. Es por eso que se tienen deseos de todo tipo, para tapar la infelicidad que produce la separación. Basta con despertar a nuestro ser real para Ser y en ese estado no se necesita desear nada porque se tiene todo, los deseos desaparecen, sólo se experimenta la plenitud que no admite ninguna carencia: se es todo con el Todo. Despertar a la única realidad que es la unión con todo lo que es, se logra únicamente a través del amor.

Death does not exist

How is it that death does not exist when it is the only certainty we have, that one day, all of us, without exception, will leave this world. However, we will not die because the so called death is just a step into another dimension, to the real life found within the Spiritual World. We are spiritual beings living an experience in the physical world and to be able to manifest ourselves in it, we need a physical body. When we are finished with what we set out to experience in the material world’s density, we leave the “gown” in which we manifested and return to our real home.

Death does not exist because we are eternal. We originated from All Life’s Source, also known as God, Creator, Universal Consciousness, who has always been and will always be. What is understood as death in the physical world is no other thing than a change of state; an exit from the dual world, a return to where we truly belong: our real home. When we finish the experience we posed to have on Earth, we cast aside the body we used to express ourselves there. Death as an end to the human being is not real. It’s more about closing one more of eternal life’s chapters, an experience within the physical realm which can be compared to a theatrical play. If the script ends, the exit follows.

We come to this material dimension to live an experience designed by ourselves beforehand with the purpose of mending our errors and opening ourselves to the acknowledgement of our true Self. When we decide to descend into this plane’s density we accept to forget who we really are, that is, an integral particle of the Creator, which is where we come from, where we are to return and we cover ourselves with ignorance of what life here is about.

The Creator of all that exists, a Source of Universal Energy that makes up everything, wishes to manifest because He is life and continuous movement. When manifesting his creative power he does so projecting energy through a multitude of sparks of light which carry particles of his own consciousness. These sparks of light are all the conscious beings that include from angels to archangels, all the way down to the evolutionary beings located in the physical world.

The latter, which are the human beings, have desired to experience the adventure of forgetting who they truly are, to feel separate and alone, to face suffering and joy and slowly rediscover the wonders of our real infinite Self. We voluntarily limit ourselves to experience the sacrifice of being separated in consciousness, since we form, with the entire creation and the Creator, an indivisible unit.

What is the purpose of this experience? We are voluntary performers of the Creator’s wish to experience ourselves in what IS-NOT, in what is contrary to our reality in order to discover it after many experiences. At first, this might appear to be absurd: Why, if we are a part of the Absolute and are immensely happy living within it, shall we desire to try living its opposite? The need to experience different situations, to expand ourselves by developing our creative power, led us to accept this challenge.

To be in the world of forgetfulness causes fear and fear is responsible for what we call evil. It is fear which leads us to hurt our equals, it pushes us to wish the possession of material effects, to try and control everyone and everything, which results in power. The human being is overwhelmed by wishes and due to having lost sight of its sense of belonging to the Whole, it enters into a state of continuous dissatisfaction, which leads it to desire what it believes will fill its existential emptiness, when in reality it is never alone nor separate, and is thus in need of nothing.

Suffering stems from unfulfilled desires and these are the trap of the physical world. To wish the positive is unnecessary because it is the only thing that actually exists. Our essence is harmony, happiness, joy, unity, and what is experienced in the dual world is hardly true because we live in an unreal dream. That is why we have all kinds of wishes, to cover up the unhappiness produced by separation. To awaken our real self is enough to Be, and in that state one needs not to desire anything because one has everything already, so wishes disappear, only the completeness that does not accept any scarcity: one is everything with the Whole. To awaken to the only reality which is the union with everything that is, can only be achieved through love.