El Karma

“Karma” can be found below.

La ley Causa-Efecto está concebida para restablecer el equilibrio que se pierde con las actuaciones en contra del amor de los seres humanos. Si nuestro actuar es negativo, es decir, alejado del amor que es unión, sobreviene el efecto que procura recuperar la armonía que se infringió con dicha acción y se obtienen resultados de la misma índole. Esto no es sanción sino la necesaria condición que nos hará entender que ese no es el camino que nos sacará de la tercera dimensión. En cambio si nuestras acciones son amorosas, de amor incondicional, de generosidad, la respuesta del Universo será positiva. Esto es lo que se entiende por Karma.

El Karma se ha mal interpretado como castigo divino, el cual no existe; Dios es Amor y misericordia infinitos, no es posible que castigue porque sería una contradicción. Todo lo que es está en Él y no hay nada que esté fuera de su voluntad. Nuestras experiencias son suyas puesto que somos partículas de su Ser.

Cuando el individuo comienza su evolución, siempre actúa en contra del amor, actitud provocada por el miedo que le produce el creerse solo y separado de Dios y de sus congéneres. Es un acto de defensa ante lo que siente como agresión de todo lo que le rodea. Viene entonces una reacción de esta ley que consiste en que se provoca una situación negativa que le hará reflexionar. Esta ley es infalible y su efecto puede presentarse en la misma vida o en otra experiencia, pero siempre está presente. Es a través de nuestras diferentes vidas como vamos comprendiendo que el Amor es el único camino para salir de este plano. Son los efectos negativos que se obtienen los que nos enseñan que hemos errado la dirección que nos llevará a la meta.

Venimos al mundo del olvido de nuestro verdadero ser para entender quiénes somos experimentalmente. Al sumirnos en él, se desarrolla en nosotros la necesidad de crear para contrarrestar nuestra sensación de soledad. Al principio empezamos a crear nuestras experiencias  muy alejadas del amor, porque como venimos a experimentar la separación, actuamos en su contra, que es unión. Esto provoca toda la serie de comportamientos que son necesarios para  que después de vivir en la oscuridad, encontremos la luz para descubrir y apreciar lo que somos en realidad.

Como todo lo que sucede es simultáneo, si un sujeto durante una regresión logra ver una vida que le provocó un karma negativo debido a un acto desprovisto de amor, se puede modificar el mismo cambiando la intención que lo suscitó. Aclararemos, el Universo es flexible y al estar todo sucediendo al mismo tiempo, se puede modificar el efecto de acciones negativas supliéndolas por amor. Sin embargo hay karmas que son imposibles de cambiar, como el que viene con una incapacidad congénita o que ha perdido alguna facultad a consecuencia de un accidente, porque se trata de condiciones que se han escogido de antemano para superarlas y compensar acciones negativas de otras vidas.

Los pensamientos son creadores y con ellos cada día creamos nuestro futuro.  Si nuestros pensamientos son de rencor, odio, desesperación, angustia, nuestra vida se compondrá de esas creaciones, de la negatividad que éstos provoquen. Si por el contrario, nuestros pensamientos son de amor al prójimo, ayuda, compasión, deseo de bienestar no sólo para sí, sino para la comunidad, se abrirá ante nosotros la vida que facilitará la práctica de esos sentimientos.

Nuestra vida se compone de lo que decidimos experimentar antes de encarnar, así como de lo que, una vez en el mundo, resolvimos hacer.  A nadie se le impone nada, si escogimos pasar por determinados obstáculos fue para compensar el Karma que venimos arrastrando y aprender las diferentes virtudes, aunque no siempre actuamos según lo que nos propusimos con anterioridad. Los actos negativos se compensan con dolor o con amor, que es lo que se transgredió. Muchas veces las almas desean pasar por la experiencia dolorosa que ellas hicieron pasar a otras. Esta manera de eliminar el efecto de su actuar negativo consiste en que al sufrir el mismo dolor que ellos provocaron, se crea una energía de compasión que es una forma de amor. Otro método de contrarrestar los errores es a través del amor y del servicio.

El siguiente caso ejemplifica lo que acabamos de decir. Un joven ciego de nacimiento estaba sumamente rebelde y enojado con su situación. Encontraba que era una enorme injusticia del destino el haber sido privado de la vista durante toda su vida. Un terapeuta trató de hacerle una regresión al vientre materno para ver si se podía averiguar la causa de su ceguera. Con gran asombro del terapeuta, el joven empezó a describir lo que nunca había visto antes, pero su descripción era tan acertada que comprendió que se trataba de un templo en alguna  antigua civilización. Él se encontraba allí cegando con un hierro hirviendo los ojos de los prisioneros. Después de haber tenido esa “visión”,  comprendió y pudo aceptar las condiciones que le tocaron vivir.

Hay acciones negativas que se compensan kármicamente por medio de seres desencarnados conocidos como “obsesores”. Estas entidades atormentadas por el deseo de venganza se integran al aura de aquel o aquellos que causaron su sufrimiento en otra vida. En una ocasión, una mujer llegó buscando ayuda debido a varios problemas en su vida que no podía solucionar. Los guías me informaron que ella se encontraba bajo la influencia de un ser que deseaba hacerla sufrir lo que ella le hizo en otra vida. Así me habló esta entidad:

“Me dio vida de perro la muy condenada porque no quería hacer siempre su voluntad. Fue mi profesora de universidad pero yo tenía que seguir allí porque no tenía dinero y estaba becada. Ella era monja que se sentía todopoderosa, me enviaba a todos lados a pedir dinero y me daba las sobras de comida de las demás porque como decía, yo no pagaba. Además abusaba sexualmente de mí haciéndome hacer cosas que me repugnaban hasta que un día quise gritar y me ahogó con una almohada. Todo eso no lo perdono aunque ella me está pidiendo perdón.”

Esta señora le pidió perdón desde el fondo de su corazón y yo le ayudé finalmente a liberarse de su obsesión dirigiéndola hacia la Luz.

A continuación transcribo un mensaje de los guías:

“Las muertes masivas que se están dando han sido aceptadas por cada uno de sus integrantes, quienes están disolviendo karma con ello. No se trata de castigo ni de crueldad del “destino”, cuando estas almas decidieron encarnar aceptaron esa muerte como experiencia que serviría para limpiar de negatividad a la Tierra. Estas catástrofes están limpiando la enrarecida vibración del planeta debido al abuso que se ha hecho de su hábitat y de su fauna, como la matanza de ballenas y focas, el talado indiscriminado de los bosques, la explotación sin límite del petróleo y todo lo que esto conlleva con los productos químicos que nos son biodegradables. Se necesitarán de varias generaciones para reponer lo que la humanidad ha echado a perder. Con los desastres ecológicos las consciencias se tendrán que abrir a otras opciones que servirán para restaurar la conducta de la humanidad.”

Karma

The Law of Cause and Effect was conceived to reestablish the balance lost when people infringe upon love. If our behavior is negative, that is to say, removed from love that is unity, the effect that tends to recover lost harmony due to that action ensues and the same type of results are obtained. This is not a sanction, but rather, the required condition for us to understand that we are on the wrong path to exiting the third dimension. On the other hand, if our actions are driven by love, unconditional love and generosity, the Universe’s response will be positive. This is what is understood as karma.

Karma has been misinterpreted as divine punishment, which is nonexistent; God is infinite love and compassion. It is impossible that He punishes us because it would be a contradiction. All things are within Him and nothing is outside of His will. Our experiences are His given that we are particles of His being.

When an individual initiates his evolution, his actions counter love due to fear sourced in the belief that he is alone and separated from God and the rest of humanity. It is a defense mechanism in the face of what he perceives as hostile surroundings. A causal reaction of this law consisting of a negative situation that will make him think things over happens then. This law is infallible and its effects can impact that specific life experience or another, but it is always present. Through our various lives, we come to understand that Love is the only path to exit this plane. The negative effects we obtain teach us that we have taken the wrong direction towards reaching our goal.

We have come into this world disremembering our true being to eventually understand who we are through experimentation. Once we are submerged in the world, we develop the need to create in order to offset our sensation of loneliness. The experiences we initially create are quite distanced from love that is unity because we have come to experience separation. This causes a series of behaviors that are necessary so that we encounter the Light after living in darkness in order to discover and appreciate what we really are.

Since everything occurs simultaneously, if during a past life regression, an individual is able to see a life that garnered negative karma due to an action lacking of love, he can modify it by changing the intent that originated it. Let us be clear: the Universe is flexible and given that everything is happening concurrently, the effect of negative actions can be modified by substituting them with love. However, there are karmas that cannot be changed, such as those derived from a congenital disorder or the loss of faculty due to an accident, because those are conditions that have been chosen beforehand to be overcome and compensate for negative actions of other lives.

Our thoughts are capable of creating, and with them, we create our future every day. If our thoughts are resentful, hateful, desperate, and anguished, our lives will be comprised of such creations, of the negativity that they breed. Conversely, if our thoughts are about loving our fellow man, helping, being compassionate, and wishing wellbeing not only for oneself, but also for the community, the life unfolding before us will help us put those feelings into practice.

Our life is constituted by what we have decided to experience prior to embodying as well as what we actually do once we come into the world. Nothing is imposed upon anyone. If we have chosen to contend with certain barriers, it is to compensate for the karma we have accumulated and acquire the different virtues, although we do not always act in keeping with what we originally set out to do. Negative actions are compensated with pain or with the very love that has been breached. Frequently, souls wish to experience for themselves the pain they brought upon others. Eliminating the effects of negative behaviors by taking on the pain that those souls caused generates a compassionate energy that is a form of love. Another way to counter our mistakes is through love and service.

The following case exemplifies what we have just explained. A young man who was born blind was extremely rebellious and angry at his situation. He believed that destiny had dealt him with an enormous injustice in never in his life having been able to see. A therapist performed a regression into his mother’s womb in an attempt to unveil the causes of his blindness. Much to therapist’s surprise, the young man began to describe things that he had never seen before. The description was so accurate that he understood that he was talking about a temple in an ancient civilization. He was there, blinding his prisoners with a branding iron. After having had that “vision,” he was able to understand and accept the conditions he was living in.

There are negative actions that are compensated by karma through disembodied beings known as “obsessors.” Out of a desire for revenge, these tormented entities penetrate the aura of those who caused their suffering. A woman once came to me seeking help due to a variety of issues in her life that she was unable to resolve. My spiritual guides informed me that she was under the influence of a being that wanted to subject her to the pain and suffering she had inflicted upon it in another life. This is how that entity spoke to me:

“This wretched woman put me through the worst ever because I was unwilling to abide by her wishes at all times. She was my college professor, and I had to put up with it because I didn’t have money and had a scholarship. She was a nun who felt almighty and had me begging for money everywhere. She fed me everyone else’s scraps saying that I had not paid my way. She also sexually abused, making me do revolting things, until one day, I tried to scream, and she suffocated me with a pillow. I will not forgive all of that although she is asking for my forgiveness.”

The woman pleaded from the bottom of her heart and I was finally able to free that entity from its obsession and direct it towards the Light.

Following is a transcription of a message from my guides:

“The massive deaths that are occurring have been accepted by every one of their members who are dissolving karma in doing so. It is not about punishment or a cruel “destiny.” When these souls decided to embody, they accepted their death as an experience that would help cleanse the Earth’s negativity. These catastrophes are removing the planet’s rarefied vibration as a consequence of having abused the environment and its fauna: the killing of whales and seals, indiscriminate chopping down of trees, limitless exploitation of fossil fuels, and everything that entails with chemical products that are not biodegradable. Multiple generations will be needed to replace what has been damaged. Ecological disasters will lead to an opening of consciousness to other alternatives that will help restore humanity’s behavior.”

Diferentes experiencias del Ser Superior

English version of this article can be found below.

La  evolución se lleva a cabo mediante diferentes vivencias en el mundo físico. Al bajar a él olvidamos expresamente todo lo que hemos vivido en otras ocasiones y nos involucramos con su ilusión. Al principio buscamos regresar una y otra vez hasta que, al comprender su futilidad y darnos cuenta de que de esa manera no se encontrará la plenitud, poco a poco nos acercamos al Amor que es nuestra esencia. Esto es lo que decidimos experimentar para ejercer nuestra creatividad, diseñando las circunstancias que nos sacarán del sueño en el que voluntariamente nos sumimos.

El proceso evolutivo lo decidimos de antemano, quisimos  vivir todo lo que ello comporta, experimentar toda clase de vivencias como la pobreza y la riqueza, el poder y la sujeción, la salud y la enfermedad, la alegría y el sufrimiento y toda la serie de experiencias que el mundo físico ofrece. Sin embargo el objetivo de la vida en la materia física es descubrir nuestro verdadero ser que es amor y unión con el Todo. Es algo que  olvidamos al encarnar para vivir la aventura del mundo dual  y salir de él después de múltiples vidas que nos harán redescubrir lo que somos en realidad, una chispa de la Conciencia Universal a la que llamamos Dios.

Nuestro verdadero  Ser, que es esa chispa divina, desea  bajar a la densidad del mundo físico por lo que necesita de un vehículo  para poderse manifestar en él. Se proyecta entonces en diferentes personalidades, cada una viviendo una experiencia distinta de manera simultánea. Mientras  una  entra en la profunda oscuridad, otra trata de compensar esa actitud para llegar  al equilibrio. Se puede comparar al Ser Superior o Chispa Divina con la cabeza de un pulpo, siendo cada tentáculo una de sus personalidades. Cuando hablamos de equilibrio nos referimos a la Ley Universal del Amor, que es la que une todo con el Todo, que es Dios y su Creación. A ese equilibrio tendremos que llegar al finalizar todas las experiencias en este plano.

No entendemos mientras estamos cubiertos con un cuerpo lo que venimos a experimentar, que es la práctica del Amor Universal para acceder a la Conciencia de Unidad que hemos olvidado. Cuando vivimos en la Tierra nos involucramos con una serie de comportamientos dirigidos a contrarrestar el sentimiento de separación, al creernos separados del Todo. Esto nos provoca miedo y nos produce todas las necesidades de ser superior a los demás, de ser aceptado y reconocido, de poseer dinero y efectos materiales y de controlar nuestras vidas y la de los demás, lo que se traduce en búsqueda de poder. Nada de esto nos satisface profundamente porque lo que en realidad buscamos, sin ser conscientes de ello, es la unión con el Todo.  Si entendiéramos esto mientras estamos encarnados, nuestras vidas serían más fáciles.

Antes de encarnar, en cada vida se programan las circunstancias necesarias para lo que necesitamos aprender. Elegimos los obstáculos que habrá que superar para el éxito de esa experiencia, así como las almas con las que habremos de interactuar.

Como ejemplo de lo anterior, damos a continuación  el relato de una regresión a “vidas pasadas” en la que el sujeto ve dos vidas compensatorias: una en la que demuestra cobardía y otra en la que es valeroso. En la primera elige como obstáculo perder un oído, que le traería muchos problemas en su vida diaria y que no pudo superar.

“Lo primero que veo es que estoy afuera de mi casa, muy enojado. Estoy así debido a que acabo de golpear a mi esposa frente a mi hijo pequeño. De pronto, comienzo a sentir mucho dolor en mi oído izquierdo.

“Se aparece ante mí la escena que origina este dolor. Estoy sentado en un salón de clases, el profesor me ordena ponerme de pie y me castiga golpeándome con una vara en la oreja izquierda. A partir de ahí mi vida se vuelve difícil debido a esa parcial sordera. Al no poder oír bien lo que se me dice, los demás me consideran como si fuera tonto, lo que me lastima profundamente. No obstante, no me rindo e intento llevar una vida normal. Me caso, instalo mi propia granja con la ayuda económica de mis padres y tengo un hijo. Pero mi vida no fluye como debiera porque sufro de fuertes depresiones.  Debido a esta situación, la granja no produce lo necesario y la relación con mi esposa se deteriora.

“Vuelvo a la escena en donde acabo de golpear a mi esposa y camino hacia un cobertizo en donde guardo herramientas. Al entrar veo mi escopeta y siento paz al pensar que todo se acabará si me quito la vida y eso hago.”

El suicidio, generalmente, se considera como un acto de cobardía al no haber sido capaz el sujeto de superar los obstáculos que él mismo se puso. Una vez que ha dejado su cuerpo, esto provoca una gran culpa en quien lo realiza.

En la segunda ocasión, el paciente relata ver una vida en donde es un hombre que vive en Austria y que pertenece a la nobleza. Como no tiene necesidad de trabajar, pasa buena parte de su tiempo escalando  montañas.

“Veo que escalar es mi pasión. Me da miedo hacerlo pero me sobrepongo a ello por la necesidad de superarlo y obtener le recompensa de alcanzar la cima. Sin embargo, las montañas de mi país no las encuentro suficientemente retadoras. Viajo entonces al Himalaya, donde el reto es mucho mayor y que gracias a los peligros que se presentan, tengo que ejercitar mi valor.

“Hago ese viaje cada año aunque mi esposa se opone a ello. En uno de mis viajes decido llevar a mi hijo de doce años, pero pierde una mano en un accidente durante la excursión. Siento mucha culpa, pero le transmito que con valor se puede superar cualquier obstáculo.”

Este caso compensa la cobardía que mostró en la anterior experiencia. Se propuso ejercer la valentía para erradicar el miedo, que es una vibración negativa. El Ser Superior de este paciente, le permitió ver estas dos vidas para entender la importancia de enfrentar la vida actual con valor bajo cualquier circunstancia.

Todo en el Universo tiene dos aspectos, el pasivo como femenino y el activo como masculino.  La Chispa Divina o Ser Superior no tiene sexo pero tiene en sí los dos aspectos que experimenta alternativamente en cada personalidad. El aspecto femenino va más dirigido al amor y el masculino a la creatividad,  en el primero está más desarrollada la intuición y en el segundo el raciocinio. Así, se viven los dos sexos según lo que se desea experimentar y aprender cada vez.

Different Experiences of the Higher Self

Evolution occurs through various experiences in the physical world. We expressly forget everything we previously underwent and become involved in the illusion when we descend into it. Initially, we try to return again and again until we understand its futility, realizing that we will not achieve fulfillment through this path, and we slowly approach Love that is our essence. This is what we have decided to experience in order to exercise our creativity, designing the circumstances that will release us from the dream in which we have voluntarily submerged ourselves.

We decided our evolutionary process beforehand. We wanted to live everything it entails, to undergo a variety of experiences such as poverty and richness, power and subjection, happiness and suffering, and the series of experiences that the physical world has to offer. However, the objective of life in the physical world is to discover our true being that is love and unity with the Whole. This is something we forget once we embody to experience the adventure of the dual world and gain exit after multiple lives that will lead to rediscovering what we are in reality: a spark of Universal Consciousness that we call God.

Our true Self, which is that Divine Spark, wishes to descend into the denseness of the physical world so it needs a vehicle to manifest itself while there. It then projects itself in different personalities, each one living a different experience simultaneously. While one enters profound darkness, the other attempts to compensate for that attitude to achieve balance. The Higher Self or Divine Spark can be compared with the head of an octopus, with each tentacle representing one of its personalities. When speaking about balance, we are referring to the Universal Law of Love, which is the one that unites everything with the Whole that are God and His Creation. We will have to reach that balance when finalizing all of the experiences in this plane.

We do not understand that what we have come to experience while we are sheathed in a physical body is to the practice Universal Love and access the Unity Consciousness that we have forgotten. When we live on Earth, we become involved with a series of behaviors to counteract the feeling of separation, in the belief that we are separated from the Whole. This causes fear and the need to feel above the rest, be accepted and acknowledged, to possess money and material things, and to control our lives and that of others, all of which translates into seeking power. None of this deeply satisfies us because although we are unaware of it, what we are actually looking for is unity with the Whole. Our lives would be much easier if we understood this while we are embodied.

The necessary circumstances for what we need to learn are programed in each lifetime before we are embodied. We choose the obstacles that we will need to surmount in order to succeed in this experience, as well as the souls we will interact with.

As an example of the above, following is a narration of a “past” life regression where the subject sees one of his lives compensating for another: the first where he is a coward and the second where he is brave. In the first, he choses to lose his hearing, bringing insurmountable day-to-day challenges upon himself.

“The first thing I see is me outside of my house; I’m very angry. I feel that way because I’ve just given my wife a beating in front of our young son. Suddenly, I feel intense pain in my left ear.

“The scene that causes the pain appears before me. I’m sitting in a classroom; the teacher orders me to stand up and he punishes me taking a stick to my left ear. From then on, my life becomes difficult due to partial hearing loss. Since I can’t hear what they’re saying to me clearly, they think I’m stupid, and that really hurts me. But I don’t give up and I try to have a normal life. I get married; I set up a farm with financial help from my parents, and I have a son. But my life doesn’t flow as expected, and I’m terribly depressed. Because of that, the farm isn’t productive enough, and my relationship with my wife deteriorates.

“I return to the scene when I’ve just hit my wife and I head towards a shed where I keep my tools. Once inside, I see my rifle and feel peaceful thinking that it would all be over if I took my life, and that’s what I do.”

Suicide is generally considered an act of cowardice since the individual is unable to overcome the barriers that he set for himself. Once abandoning the body, this generates great guilt in who does so.

In the second instance, the same consultant narrates seeing a life where he is a nobleman from Austria. He spends most of his time mountain climbing since he doesn’t need to work.

“I can see climbing is my passion. I’m afraid of doing it, but I overcome my fear because of the need I feel to surmount it and the reward reaching the summit represents. But I don’t find the mountains in my country challenging enough. I then travel to the Himalayas where the challenge is much greater because of the dangers it entails and I have the opportunity to exercise my courage.

“I make this trip every year although my wife is in disagreement. I decide to take my twelve-year old son with me on one of the trips, and he loses one of his hands in an accident during the excursion. I feel very guilty, but I transmit to him that any obstacle can be overcome when one is courageous.”

This case compensates for the cowardice that prevailed in the other experience. He decided to exercise courage to eradicate fear, which is a negative vibration. His Higher Self allowed him to see both of these lives to understand the importance of facing one’s current life with courage, no matter the circumstances.

Everything in the Universe has two aspects: the passive as feminine, and the active as masculine. The Divine Spark or Higher Self is genderless but does contain both aspects and can experience them alternatively in each personality. The feminine aspect is more geared towards love, and the masculine, to creativity. Intuition is more intensively developed in the former, and rationality in the latter. This is how both genders are experienced depending on what it wishes to live and learn on each occasion.

El mundo dual, el tiempo y el espacio

El sentido de la vida en la tercera dimensión es redescubrir nuestra esencia, la partícula de conciencia divina que es nuestro verdadero ser. Cuando estábamos en el “Paraíso” no éramos conscientes de la maravilla que es el Absoluto, porque allí nos originamos y era todo lo que conocíamos. Aunque el Absoluto es lo único que tiene existencia real, hubo quienes quisimos experimentar lo que nos permitiera comprenderlo y apreciarlo. ¿Cómo  podríamos probar algo fuera de lo único que existe?

Se decidió entonces densificar la energía  universal que se origina en el Creador y que conforma cuanto es.  Eso dio lugar al mundo dual donde todo tiene su opuesto: bueno y malo, caliente y frío, grande y chico, luz y oscuridad. No obstante, este plano no tiene realidad intrínseca, es un sueño que se vive para apreciar, después de múltiples experiencias, la totalidad del Absoluto, la Luz, la magnificencia y el poder de nuestro Creador.

Decidimos bajar a este denso universo físico para vivir la separación, lo que no somos, lo cual da origen a todas las conductas contrarias al amor, que es unión. Pasamos por la oscuridad ya que ésta forma parte de nuestro proceso evolutivo. Sin embargo, la oscuridad no tiene fuerza en sí, es únicamente la interrupción de la luz y desaparece ante su presencia.

El espacio-tiempo que controla la tercera dimensión fue implementado para que la experiencia del mundo dual y la evolución pudieran tener lugar. Ni el espacio ni el tiempo existen en realidad. El espacio provoca la sensación de separación, cuando todos somos UNO y lo mismo; el tiempo se contabiliza en relación al espacio, ya que tiene efecto en el traslado de un lugar a otro, de un hecho al siguiente. Sin embargo no es así, ya que si la distancia no existe, no puede existir el tiempo. Vamos a aclarar: todo lo que acontece es movimiento simultáneo en un eterno presente.

El tiempo como se conoce en la tercera dimensión no existe, no es lineal. Todo lo que sucede está omnipresente: lo que ha pasado, lo que está pasando y lo que pasará está allí en forma simultánea. Mientras se vive la ilusión del tiempo en el mundo físico, es como si un acontecimiento sucediera después de otro: el pasado ya no existe, el futuro es incierto y desconocido y la única realidad es el presente. No es así, se encuentra todo sucediendo simultáneamente en un movimiento continuo; las decisiones que se toman a lo largo de la vida acarrean el futuro probable que ya está determinado. Esto no quiere decir que se trate de predestinación sino que las decisiones que se toman provocan la serie de consecuencias que ya están determinadas en el futuro probable.

El espacio–tiempo es el medio por el cual se realiza la evolución en el mundo físico. Es necesario porque se vive el olvido de quiénes somos y de dónde venimos, por lo que se necesita vivir la ilusión del tiempo y para que haya tiempo es necesario el espacio. Si hemos aceptado el reto de vivir la experiencia de olvidarnos de todo y reencontrar nuestro verdadero ser, es porque con esas experiencias nos estamos expandiendo y nuestro Creador con nosotros. Él vive en un movimiento y expansión continuos y las experiencias de sus hijos son Él en acción.

La evolución en realidad es un conjunto de acciones que son movimiento y tienen lugar en un eterno presente.  Cuando se habla de movimiento esto puede sugerir el concepto de intemporalidad, pero mientras se está encarnado, no se puede entender con no-tiempo, sólo intuir que así es. De lo que se trata es bajar a la densidad del mundo físico, olvidando que somos todos  UNO y parte integral de ese Ser Supremo que es el principio y fin de cuanto existe. En Él todo se origina en su deseo de manifestación, mediante un movimiento de expansión, para recogerlo después en su Ser y volver a manifestarse.  Al crear, su deseo es compartir su poder y magnificencia con sus criaturas, estando todo lo que acontece dentro de su voluntad.

Necesitamos entrar en el tiempo para compensar poco a poco las experiencias negativas que nos alejan del concepto de unidad. Se empieza con el completo olvido de quienes somos, lo que causa miedo al sentirnos separados del Todo y por lo tanto solos ante el Universo. Ese miedo provoca lo que se entiende por maldad. Es a través del tiempo, el cual da lugar a las diferentes experiencias, que vamos erradicando el concepto de separación para llegar a la unión con todo lo que existe que es Dios manifestado.

Somos cada uno de nosotros ese Dios manifestado, que después de nuestros errores provocados por la ignorancia de lo que somos en realidad, llegamos a verificar lo que es nuestro ser real que es Amor y parte de Dios, no separada sino integral. El Amor es una energía que une al Creador con sus criaturas y éstas entre sí. AMOR es el aglutinador de cuanto es. Nuestra esencia es amor y sin él nada puede existir. Estamos experimentando la ilusión de su carencia para después redescubrirlo y ser UNO con el ABSOLUTO.

The Dual World, Time and Space

The purpose of life in the third dimension is to rediscover our essence, the tiny particle of divine consciousness that is our true Self. When we were in “Paradise”, we were unaware of how marvelous the Whole is because He is our source and we knew no different. Although only the Whole has real existence, some of us wished to experience that which would allow us to understand and appreciate Him. How could we experience something outside of the only existing thing?

It was then determined to densify the universal energy that originates in the Creator and shapes all that is. This led to a dual world where all things have their opposite: good and evil, warm and cold, large and small, light and darkness. However, this plane is not intrinsically real; we reside in a dream in order to appreciate, after multiple experiences, the totality of the Whole, Light, and the magnificence and power of our Creator.

We decided to descend into this dense physical universe to experience separation, which we are not, originating all behaviors that counter love that is unity. We transit through darkness since it is part of our evolutionary process. However, darkness is lacking of power as such; it is just the obstruction of light and disappears in its presence.

Space-time that controls the third dimension was implemented so that the experience in the dual world could take place. Space and time do not really exist. Space brings about the sensation of separateness when we are all ONE and the same; time is accounted for as related to space because it takes effect in the transition from one place to another, from one event to the next. But it is not so in reality because if distance is nonexistent, time does not exist either. Stated more simply: all things that occur do so simultaneously in the eternal now.

Time as we know it in the third dimension does not exist; it is not linear. All things occurring are omnipresent: what has happened, what is happening, and what will happen, are all occurring simultaneously. While we are submerged in the illusion of time in the physical world, it appears that one event follows another: the past does not exist, the future is unknown and uncertain, and the only reality is the present. But this is not so, everything is happening simultaneously, in continuous movement; the decisions we make during our lifetime bring about the probable future that has already been determined. This does not imply predestination, but rather that the decisions made produce a series of predetermined outcomes in the probable future.

Space-time is the vehicle through which evolution occurs in the physical world. It is necessary because we are experiencing disremembrance of who we are and where we came from, thereby requiring the illusion of time, and space is needed so that there can be time. If we have accepted the challenge of living, having forgotten it all to reencounter our true being, it is because we expand and our Creator expands with us through those experiences. He lives in continuous movement and expansion, and what His creatures experience, is actually Him in action.

In reality, evolution is a set of actions that are movement and take place in the eternal now. When speaking about movement, this could suggest the notion of timelessness, but we cannot understand non-time while we are embodied; we can only intuit it. Life is about entering the denseness of the physical world, forgetting that we are all ONE, and an integral part of the Supreme Being that is the beginning and the end of all living things. Everything is sourced in His desire to manifest Himself through expansive movement to later recollect it into his Being, and manifest again. When He creates, it is His desire to share his power and magnificence with His creatures, with all things that occur being within His will.

We need to enter into time to slowly compensate for the negative experiences that distance us from the concept of unity. The process begins with complete disremembrance of our identity, causing the fear of being separated from the Whole, and thereby, feeling alone in the face of the Universe. This fear produces what is known as evil. It is through time, that gives way to different experiences, that we eradicate the idea of separateness to achieve unity with all existing things that are the manifestation of God.

Each one of us are the manifestation of God, who after our mistakes, caused by ignoring what we really are, come to relive the nature of our true being that is Love and a part of God, not separate but integrated instead. Love is the energy that unites the Creator with his creatures and his creatures among themselves. LOVE agglutinates all things that are. Our essence is love and nothing can exist without it. We are experiencing the illusion of its lack to then rediscover it and be ONE with the WHOLE.

La muerte no existe (Death does not exist)

English version of this article can be found below.

Cómo es que no existe la muerte si es la única certeza que tenemos, que algún día, todos sin excepción,  dejaremos este mundo. Sin embargo,  no moriremos porque la llamada muerte es  sólo un paso a otra dimensión, a la verdadera vida que se encuentra en el Mundo Espiritual. Somos seres espirituales tomando una experiencia en el mundo físico y para podernos manifestar en él,   necesitamos de un cuerpo físico. Cuando acabamos con lo que nos propusimos experimentar al bajar a la densidad del mundo material, dejamos el  “vestido” que nos sirvió para manifestarnos y nos regresamos a nuestra auténtica morada.

La muerte no existe ya que somos eternos. Nos originamos en la Fuente de Toda Vida a la que se le llama Dios, Creador, Conciencia Universal , que siempre ha sido y siempre será.  Lo que se entiende por muerte en el mundo físico no es más que un cambio de estado; salir del mundo dual y regresar adonde pertenecemos realmente, a nuestro verdadero hogar.  Al acabar con la experiencia que nos propusimos tener en la Tierra, desechamos el cuerpo que nos sirvió para manifestarnos en ella. La muerte, como final del ser humano, no es. Se trata de cerrar un capítulo de la vida que es eterna, de una experiencia en el plano físico que se puede comparar con una pieza de teatro. Acabado  el guión, se sale del  teatro.

Venimos a esta dimensión del mundo material para vivir una experiencia que nosotros mismos diseñamos de antemano con el objeto de corregir nuestros errores y abrirnos al reconocimiento de nuestro verdadero Ser. Cuando decidimos bajar a la densidad de este plano aceptamos olvidarnos de quienes somos en realidad, es decir, una partícula integrante del Creador, de dónde venimos, a dónde hemos de regresar y cubrirnos de ignorancia de lo que se trata la vida aquí.

El Creador de todo lo que existe, Fuente de Energía Universal que conforma  todo, desea  manifestarse porque Él es vida y movimiento continuo.  Al manifestar su poder creativo lo hace proyectando su energía en multitud de chispas de luz que llevan partículas de su conciencia. Esas chispas de luz son todos los seres conscientes que abarcan desde los ángeles y arcángeles hasta los seres evolutivos que se sitúan en el mundo físico.

Estos últimos, que somos los seres humanos, hemos deseado experimentar la aventura de entrar en el olvido de lo que somos, sentirnos separados y solos, enfrentar el sufrimiento y la alegría y redescubrir poco a poco la maravilla de nuestro verdadero ser infinito. Nos limitamos voluntariamente para experimentar el sacrificio de estar separados en conciencia, ya que formamos, con la creación y el Creador, una unidad indivisible.

¿Cuál  ha sido el objetivo de esta experiencia? Somos voluntarios ejecutantes del deseo del Creador de que experimentemos lo que NO-ES ,  lo contrario de nuestra  realidad para descubrirla después de muchas experiencias. Esto parecería a primera vista un absurdo: ¿Por qué siendo parte del Absoluto y siendo inmensamente felices deseamos probar lo opuesto? La necesidad de experimentar diferentes situaciones, de expandirnos desarrollando nuestro poder creativo, nos llevó a aceptar ese reto.

El estar en el mundo del olvido provoca miedo y el miedo es el responsable de lo que llamamos maldad. Es el miedo el que nos lleva a agredir a nuestros semejantes, el que nos empuja a desear poseer efectos materiales, a tratar de controlar a todos y a todo, lo que se traduce en poder. El ser humano está abrumado por deseos  y al haber perdido de vista que es parte del Todo, entra en un estado de insatisfacción continuo, lo que lo lleva a desear  lo que cree le llenará su vacío existencial, cuando en realidad nunca está solo ni separado y por lo tanto no necesita nada.

El sufrimiento nace de los deseos incumplidos y estos son la trampa del mundo físico. No se necesita desear lo positivo porque en realidad es lo único que existe. Nuestra esencia es armonía, felicidad, unidad, y lo que se vive en el mundo dual difícilmente es verdad porque se vive en un sueño irreal. Es por eso que se tienen deseos de todo tipo, para tapar la infelicidad que produce la separación. Basta con despertar a nuestro ser real para Ser y en ese estado no se necesita desear nada porque se tiene todo, los deseos desaparecen, sólo se experimenta la plenitud que no admite ninguna carencia: se es todo con el Todo. Despertar a la única realidad que es la unión con todo lo que es, se logra únicamente a través del amor.

Death does not exist

How is it that death does not exist when it is the only certainty we have, that one day, all of us, without exception, will leave this world. However, we will not die because the so called death is just a step into another dimension, to the real life found within the Spiritual World. We are spiritual beings living an experience in the physical world and to be able to manifest ourselves in it, we need a physical body. When we are finished with what we set out to experience in the material world’s density, we leave the “gown” in which we manifested and return to our real home.

Death does not exist because we are eternal. We originated from All Life’s Source, also known as God, Creator, Universal Consciousness, who has always been and will always be. What is understood as death in the physical world is no other thing than a change of state; an exit from the dual world, a return to where we truly belong: our real home. When we finish the experience we posed to have on Earth, we cast aside the body we used to express ourselves there. Death as an end to the human being is not real. It’s more about closing one more of eternal life’s chapters, an experience within the physical realm which can be compared to a theatrical play. If the script ends, the exit follows.

We come to this material dimension to live an experience designed by ourselves beforehand with the purpose of mending our errors and opening ourselves to the acknowledgement of our true Self. When we decide to descend into this plane’s density we accept to forget who we really are, that is, an integral particle of the Creator, which is where we come from, where we are to return and we cover ourselves with ignorance of what life here is about.

The Creator of all that exists, a Source of Universal Energy that makes up everything, wishes to manifest because He is life and continuous movement. When manifesting his creative power he does so projecting energy through a multitude of sparks of light which carry particles of his own consciousness. These sparks of light are all the conscious beings that include from angels to archangels, all the way down to the evolutionary beings located in the physical world.

The latter, which are the human beings, have desired to experience the adventure of forgetting who they truly are, to feel separate and alone, to face suffering and joy and slowly rediscover the wonders of our real infinite Self. We voluntarily limit ourselves to experience the sacrifice of being separated in consciousness, since we form, with the entire creation and the Creator, an indivisible unit.

What is the purpose of this experience? We are voluntary performers of the Creator’s wish to experience ourselves in what IS-NOT, in what is contrary to our reality in order to discover it after many experiences. At first, this might appear to be absurd: Why, if we are a part of the Absolute and are immensely happy living within it, shall we desire to try living its opposite? The need to experience different situations, to expand ourselves by developing our creative power, led us to accept this challenge.

To be in the world of forgetfulness causes fear and fear is responsible for what we call evil. It is fear which leads us to hurt our equals, it pushes us to wish the possession of material effects, to try and control everyone and everything, which results in power. The human being is overwhelmed by wishes and due to having lost sight of its sense of belonging to the Whole, it enters into a state of continuous dissatisfaction, which leads it to desire what it believes will fill its existential emptiness, when in reality it is never alone nor separate, and is thus in need of nothing.

Suffering stems from unfulfilled desires and these are the trap of the physical world. To wish the positive is unnecessary because it is the only thing that actually exists. Our essence is harmony, happiness, joy, unity, and what is experienced in the dual world is hardly true because we live in an unreal dream. That is why we have all kinds of wishes, to cover up the unhappiness produced by separation. To awaken our real self is enough to Be, and in that state one needs not to desire anything because one has everything already, so wishes disappear, only the completeness that does not accept any scarcity: one is everything with the Whole. To awaken to the only reality which is the union with everything that is, can only be achieved through love.