Dios es el Todo

En una ocasión durante un viaje en avión, tuve una conversación con un niño de once años que me sorprendió. Nunca había oído los conceptos tan profundos que esta criatura me comunicó, sobre todo viniendo de alguien tan joven.

Nos encontrábamos atravesando las nubes y en ese entorno empezó a hablarme.

-¿Tú crees en los extraterrestres? – me preguntó

– Bueno, no creo que seamos los únicos habitantes de este universo infinito.  Seguramente hay muchos otros seres conscientes que se encuentran en otros planetas que pueden estar mucho más avanzados tecnológicamente que la humanidad de la Tierra y que quizá puedan visitarnos –  le respondí

– Pues yo sí creo que existen y que vienen a vernos. Lo que pienso es que quizá dentro de dos mil años nosotros estaremos como ellos. ¿Tú crees que Jesús es Dios? – continuó

– Eso es lo que se dice – dije para no entrar en consideraciones difíciles.

– Pues yo no lo creo, Dios no puede ser un hombre. ¿Ves este enorme universo? Como éste existen muchos otros de los que no tenemos conocimiento y Dios es todo eso con nosotros incluidos. Somos como sus células, todo está contenido en Él.

Sin embargo algunas veces pienso que puede ser que no haya nada después de la muerte.

– Tú me acabas de decir que Dios es Todo, entonces la nada no puede existir – le repliqué

– Es cierto, lo que creo es que yo no soy éste – dijo pellizcándose su pequeño brazo – después de que muera esto se irá a la tierra de donde salió y yo seguiré avanzando.

A continuación me hizo la siguiente pregunta:

-¿Tú crees en el Diablo?

-Sé que el mal existe pero no sé si se deba a la influencia de una entidad específica.

– ¿Sabes qué es el Diablo?- me dijo – Es una célula enferma.

En ese entonces todavía yo no manejaba bien el concepto del Todo, de que somos Uno con el Creador y su creación. Mi asombro fue grande al oírlo de la boca de un niño que, en sus escasos años así lo había comprendido. Entonces llegué a la conclusión de que en la nueva generación hay algunas almas que ya traen más sabiduría y apertura de conciencia y que realmente estamos viviendo el cambio de conciencia de la humanidad que la llevará a una dimensión superior. Es lo que se anuncia por todas partes y de diferentes maneras.

Desde entonces, he recibido mucha información de los maestros espirituales sobre muy diferentes temas que he compartido en mis libros. Lo que a continuación transcribo son mensajes textuales como se recibieron.

Al desear manifestarse, La fuente de Toda Vida o Dios Padre crea, extendiendo su misma esencia, a Dios Hijo o lo que se entiende por Conciencia Crística que conforma toda la creación.  Se fue densificando esa esencia y al ser cada vez más densa, las entidades iban estando más alejadas de la Fuente; se necesitaba de este proceso para tejer el maravilloso tapiz de la Creación. Según la densidad de cada entidad se iban dando las jerarquías, las cuales no consisten en tener más poder el que pertenece a la más alta jerarquía, sino en el diferente trabajo a efectuar y eso cada uno lo aceptó y escogió.

Al organizarse el cosmos de esta manera, los que están más arriba en la jerarquía son menos densos y por lo tanto están más cerca del Paraíso donde se encuentra la Fuente de Toda Vida, pero a su vez no han experimentado las vivencias eternamente gratificantes de los seres más densos que se dedican, unos a la creación de universos y seres vivos, otros a la organización de estas creaciones y otros más, que son los seres evolutivos, a experimentar la oscuridad, lo que NO-ES, mereciendo la maravilla sin parangón del descubrimiento de la Luz al final de su recorrido por el mundo de la ilusión.

¿Quién es Jesús? Es una emanación directa del Altísimo quien ha estado a cargo de muchos mundos, entre otros, la Tierra. Es un ser de la más alta frecuencia que existe y que al ver que los habitantes de ésta no lograban salir de las tinieblas, se decidió que encarnara en un cuerpo humano. Esto no fue fácil pues densificar a ese grado su vibración fue en verdad doloroso y a la vez maravilloso, porque pudo experimentar lo que los seres en evolución sentían y vivían, lo cual le hizo comprender el dolor inaudito de alejarse de la Luz. Vivió todas la angustias por las que pasa el ser humano y alcanzó tal grado de densificación que experimentó aun las tentaciones del “mal”, lo que no le fue fácil.

Si se decidió que muriera de una manera pública y deshonrosa, fue para dejar la enseñanza de que nuestro cuerpo no vale lo que creemos, es sólo un vestido que viene de la tierra y en tierra se ha de convertir. No así nuestro verdadero ser que es eterno y que regresará a la Fuente de donde se originó, cargado con todas las experiencias obtenidas durante su recorrido y que el resto de la creación compartirá. La resurrección tiene como enseñanza que nuestro cuerpo es también energía y si logramos sutilizar la nuestra, ese cuerpo se convertirá en luz también. Hay varios casos en que esto se ha producido, el caso de su madre por ejemplo.

Se dice que es Dios y en verdad lo es porque en Él se originó, pero lo somos también todos los seres conscientes, ya que formamos lo que se llama Dios Hijo. El Espíritu Santo es el amor y la humildad que nos une con nuestro Creador. Se comprende que esa energía emana también del Altísimo pero es otro aspecto de Él mismo, siendo todo una unidad.

Volvamos a su experiencia como humano. Vivió como cualquier hombre y sintió los mismos dolores y deseos que se tienen, aunque siempre había la elevadísima vibración de su Ser que le ayudaba a entender perfectamente de dónde venían esos deseos y dolores. Se le preparó como hombre a la sabiduría que se tenía entonces en Egipto y en otros lugares místicos con el objetivo de apoyar en términos humanos la enseñanza que venía a dar. En el bautizo de Juan se abrió por completo la Conciencia Crística que es la que todo ser evolutivo tendrá que alcanzar antes de reintegrarse al Paraíso Central. A partir de allí pudo dar su mensaje que no todos entendieron y que a través de los siglos se ha modificado en algunos puntos, pero que ha quedado lo principal, y es que la única manera de salir del mundo dual de la ignorancia y de la inconciencia es a través del AMOR.

Su enseñanza primordial consistía en otorgar la verdad de que Dios está en cada uno de nosotros y que venimos a descubrirlo. Lo siguiente que contenía su predicación es que sólo a través del Amor se puede lograr salir de este encierro que es la tercera dimensión, ya que el amor es unión y lo que se ha olvidado al entrar al mundo dual es que todos somos uno y lo mismo. No todo lo que vino a decir Jesús ha sido siempre bien comprendido. Por ejemplo nos dice: “El Reino de Dios está dentro de vosotros”  (Lc17-.21) y en otro pasaje “…para que todos sean uno. Como tú Padre en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros” (Jn. 17-21)…”Yo y el Padre somos uno” (Jn. 10-30) “…¿No está escrito en vuestra Ley: Dioses sois e hijos del Altísimo todos?” (Jn. 10-34). Todo esto parece hablarnos de  unidad, de que somos todos Uno con Él y el Padre.

Nos dice también que si seguimos sus enseñanzas podremos hacer lo mismo que él y obras aún mayores “… el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago y hará mayores aún” (Jn 14-12). Aquí se puede entender que si podemos llegar a hacer lo mismo que Jesús después de seguir sus enseñanzas, es porque  tenemos su misma esencia y por lo tanto podemos concluir que es nuestro hermano mayor.

Nuestra meta es llegar al punto en el que tomemos conciencia de que todos somos Uno y que formamos parte del Todo. Una vez allí, ya no hay lugar a sentirse ni superior ni inferior a los demás. Somos la puntada indispensable para el dibujo del tejido de la Creación, cada uno tiene un sitio y un propósito específicos para la armonía del Cosmos. Cuando se comprende esto, desaparece la necesidad de sobresalir, de ser aceptado y reconocido y de controlar a los demás.

dios

El Ego

Cuando nos separamos en conciencia del Todo -aunque no en realidad, ya que esto es imposible- nos cubrimos de miedo al sentirnos solos y aislados de lo que nos rodea. El miedo es el que mueve al mundo, es el que empuja al ser humano a actuar en contra del amor, al ser su contrario, por lo que aparecen las actitudes de codicia, avaricia, envidia, mentira, engaño, ira, apego, vicio, crueldad y maldad en todas sus formas.

Para contrarrestar el temor que nos produce vivir en la dualidad desarrollamos  una serie de comportamientos para cubrirlo, como la necesidad de sobresalir sobre los demás para sentirnos más seguros, de  ser aceptados, lo que nos da la sensación de pertenencia y de ser amados, de ser reconocidos por nuestros logros para elevar nuestra autoestima; necesitamos también de posesiones materiales que satisfacen temporalmente nuestro vacío existencial y lo más fuerte de todo que es el control sobre nuestra vida y la de los demás, lo que se traduce en poder. Esto es lo que conforma el EGO, es nuestro falso Yo que se cree separado y limitado.

El Ego nos es necesario para vivir la ilusión del mundo físico, pero en el curso de la evolución éste va poco a poco desapareciendo. El Ego es el responsable de nuestros sufrimientos porque sufre al verse contrariado en sus deseos profundos, ya sea de sobresalir, poseer, controlar, reconocimiento, aceptación. Según el botón que nos toquen y según cuan vulnerables somos a ese determinado botón, nuestra furia crece. Si entendiéramos que lo que está pasando es algo que necesitamos para crecer en tolerancia, paciencia, amor, compasión, generosidad, seríamos capaces de apagar nuestra ira. Si la situación tiene remedio para qué nos enojamos, utilicemos esa energía en remediarla y si no tiene remedio el enojo sale sobrando.

Hay diferentes maneras en que el ego se manifiesta: en la crítica a los demás está implícita la necesidad de sobresalir, así como cuando se pretende tener constantemente la razón y  los otros estar en el error; el ego está  presente en el que se siente víctima, que trata de provocar compasión y simpatía cuando no logra admiración por algo positivo, o en el que se siente indispensable para que la vida fluya correctamente a su alrededor y aún en el tímido, porque al no sentirse suficientemente inteligente, bello, simpático, rico, prefiere retraerse antes de no recibir la aceptación deseada.

Para detectar al Ego hay que practicar la auto-observación. Sentir nuestras emociones, saber de dónde se originan y así conocernos mejor. Vigilar nuestros pensamientos que pueden estar llenos de ambición, rencor, envidia, celos, avaricia y aceptar las emociones que nos provocan. Al observarlos sin juicio ni culpabilidad se irán poco a poco disolviendo. Para cambiar una actitud no es necesario hacerse violencia, ya que esta negatividad le da fuerza, sino aceptar que tenemos ese defecto porque todavía no somos perfectos y al descubrir cómo funcionamos, el defecto va paulatinamente desapareciendo. Por ejemplo, si nos falta generosidad, al darnos cuenta de esa actitud trataremos de imaginar la virtud contraria a nuestro defecto y ésta se irá inscribiendo poco a poco en nuestra alma. Si reaccionamos únicamente en forma automática ante los estímulos, seguiremos teniendo las actitudes erróneas creyendo que son las correctas, ya que siempre encontraremos justificaciones para ellas.

Si peleamos por la posesión de un bien a costa de cualquier cosa, siempre encontraremos que se nos debía en justicia y no repararemos en métodos para obtener nuestro deseo. Esto no quiere decir que no debamos luchar por obtener lo que es justo, pero siempre y cuando la intención sea honesta y no llevada por la venganza o la ambición. Nunca debemos de pisotear a nadie para obtener algo, si ese algo es para nosotros se dará tarde o temprano.

En algunos casos el Ego es el que aún después de la muerte le impide al individuo ver la Luz y elevarse al mundo espiritual. Quien en vida cree saber y controlar todo, cuando se encuentra en un plano que desconoce está completamente desorientado. El siguiente caso es el de un suicida que tomó esa decisión al estar en una situación de enfermedad terminal; no quería continuar viviendo en esas condiciones que salían del control al que estaba acostumbrado. Me habló así:

–       Necesito que me digas qué me pasa. Me trajeron contigo voces que oigo pero que no sé de donde salen, sólo sé que me morí como yo quería y que me encuentro que sigo vivo sin saber adonde dirigirme. Me dicen esas voces que busque la Luz ¿Cuál? Aquí no hay ninguna y comienzo a desesperarme por no saber qué hacer.

–       ¿Cómo llegué contigo? Esas voces me dirigieron hasta aquí diciéndome que tú puedes explicarme qué hacer. Yo creía que con la muerte física todo se acababa y por eso tomé la decisión de terminar con mi vida que se deterioraba día a día. No estaba dispuesto a convertirme en un ser inútil que significara una carga para los demás, pero mi sorpresa ha sido grande al constatar que la vida sigue pero en un plano desconocido para mí. Aquí es algo sumamente desagradable, puedo ver lo que quiero pero nadie me ve ni me oye y el entorno es frío y oscuro. No sé quién eres ni cómo haces para escucharme, pero si es cierto que sabes qué hay que hacer para salir de esta penumbra, por favor dímelo.

Le contesté que ahora lo que le correspondía era ir al mundo espiritual, ya que una vez desprovisto del cuerpo físico no debía estar en ese plano. Lo único que tenía que hacer era solicitar ver la luz desde el fondo de su corazón y entonces se abriría para él una luz brillantísima que lo llevaría a un mundo de paz, amor y  armonía   

–       Me dices cosas increíbles en las que nunca creí, aunque también me equivoqué al creer que con la muerte del cuerpo todo acabaría. Me sorprende también que podamos entablar una conversación, cosa que nunca hubiera creído, pero que es real. ¿Cómo sabes que esa vida existe si nunca has estado aquí? Voy a seguir mi camino, ya encontraré la salida por mí mismo. Gracias por tus buenas intenciones.

Su ego le impedía seguir un consejo que estaba fuera de su control. Después de algunos días regresó diciéndome:

–       Si es cierto que has ayudado a otros me atengo a tu experiencia ¿Qué tengo que hacer para salir de aquí? Quizás tengas razón en lo de la luz pero no me consta. Sé que he estado acostumbrado a controlar todo en mi vida y es la primera vez que se me sale de las manos esta situación. ¡Cómo voy a confiar en una mujer que no sabe nada de lo que pasa aquí! Sin embargo es cierto que las voces me dijeron que tú sabías qué hacer y cómo hablas pareces estar segura. Creo que voy a hacer caso.

–       Me voy, ya vi la luz, es maravillosa… me acerco y me envuelve llena de calor, de amor, se siente una felicidad infinita y me doy cuenta de muchas cosas erróneas de mi vida, mi enorme orgullo que dirigió mi vida en la Tierra. Sólo el amor y la generosidad son válidas y nunca lo comprendí. Ya me voy a esa vida de la que me hablaste, es increíblemente verdadera, es en realidad la verdadera vida, aquí se comprende todo mucho mejor.

Se advierte cómo después de la muerte se ven con claridad los errores que se tuvieron durante la vida en el plano físico provocados por el Ego y cómo éste impide al alma lograr la plenitud. En el siguiente caso un padre habla con su hija desde el mundo espiritual, a través de mi escritura.

–       Me dan la oportunidad de hablarte, querida hijita desde este lugar infinitamente bello y lleno de amor. Eso es lo que me faltó en mi vida en la Tierra y ahora me arrepiento muchísimo. Toda mi vida el egoísmo es el que la gobernó y como bien dices, no dejé más que problemas a mis hijos. Sólo pido que me perdonen porque ahora entiendo que estuvo muy mal lo que hice. Mi vanidad me entorpeció siempre y no supe amar a nadie, todo lo que halagaba mi ego era lo que aceptaba. No te imaginas los remordimientos que ahora tengo; es verdad que el castigo no existe pero el dolor que te provoca darte cuenta de todo el mal que provocaste es peor.

–       Veo que estás entendiendo el perdón y te lo agradezco muchísimo, espero que algún día tus hermanos lo comprendan, pero creo entender que es algo que no debe importarme pues yo lo provoqué con mi egoísmo y mi ceguera.

–       Ahora estoy en este mundo maravilloso, no sé cómo llegué porque al principio estuve muy enojado por dejar la vida, pero poco a poco empecé a comprender que no valía la pena quedarme allí y seguí las voces que me trajeron a la Luz. Te agradezco tu perdón y la comprensión de que mi actuar fue por falta de conciencia. Te envío todo el amor que no supe darte.

En cuanto se toma conciencia del ego, va paulatinamente desapareciendo y surgiendo la luz de nuestro verdadero Yo.

¿Qué pasa después de la muerte? – What Happens After Death?

“What Happens After Death” can be found below.

Es una pregunta que todos nos hacemos sin encontrar respuestas contundentes. Hay quienes dicen que nunca nadie ha regresado para decírnoslo, para otros, no hay nada después de la muerte física, todo se acaba con ella; pero hay algunos que han tenido una experiencia cercana a la muerte, que después de haber sido declarados clínicamente muertos, regresan a la vida. Los relatos de quienes han tenido estas vivencias coinciden de manera asombrosa. Reportan haber llegado a una luz maravillosa en donde se experimenta una paz y una felicidad absolutas, en un entorno parecido a la Tierra, con flores de colores extraordinarios que no se conocen aquí y paisajes de una belleza indescriptible. Relatan que no sienten deseos de regresar pero que, de alguna manera, se les informa que todavía no es su hora y que tienen que reintegrarse a la vida que dejaron. Los que han pasado por una experiencia similar, sufren una transformación radical en sus vidas.

También se tienen informes de lo que se experimenta después de la llamada muerte -que no existe en realidad ya que nuestro verdadero ser es eterno- mediante quienes poseen facultad extrasensorial y logran comunicarse con los que ya no pertenecen a este mundo. Este es mi caso y gracias a esta facultad he recibido información interesante de los guías sobre este proceso. No obstante, mientras estamos limitados con el cuerpo físico, no nos es posible entender en su totalidad lo que pertenece a otro plano de realidad, pero sí podemos tener un atisbo de ello.

En el momento en que el cuerpo deja de funcionar, es decir, cuando las funciones cerebrales se detienen -el verdadero momento de la muerte física- el ser real o alma, sale del cascarón que es el cuerpo que le dio cabida y empieza su trayectoria hacia el mundo espiritual. El desprendimiento se efectúa sin dolor alguno, si lo había en el cuerpo físico, desaparece y el ser se encuentra de pronto con que está vivo y consciente sin saber muchas veces a dónde ir.

Cuando el individuo ha tenido una vida espiritual no tiene trabajo en encontrar la luz, pero los que por algún motivo se encuentran apegados a la vida material, les cuesta despegarse de su atractivo y tardan en encontrar la ruta que lleva al mundo espiritual. Este plano se conoce como Bajo Astral en el que hay diferentes esferas vibratorias, desde los que están allí por la soberbia de no reconocer ningún poder que se les oponga o que sea superior, hasta los que no saben adónde ir porque están desorientados, ya sea porque no encuentran lo que esperaban o porque sus pensamientos de apego, venganza, rebeldía ante la muerte los tienen atados al mundo material.

A continuación relataré el proceso de mi querida amiga Ana Coudurier, que me ha compartido desde el plano en el que se encuentra. Al día siguiente de su muerte me habló así:

Me encuentro en el Paraíso, no hay otra manera de describir este estado, es la felicidad absoluta. ¿Me preguntas cómo fue mi desprendimiento? Al salir de mi cuerpo vi de inmediato esa luz maravillosa de la que todos hablan que me acogió dándome una sensación de inmensa paz y amor. No te imaginas lo que es, decir que es maravillosa es quedarse pálido; después pude ver a mis padres y a muchos que me precedieron en este paso. Aquí sigo elevándome y entendiendo lo que significa todo lo que aprendimos. Desgraciadamente mientras estamos encarnados no nos es posible entender esto, estamos muy limitados, pero sólo se puede tener una ínfima probadita en una meditación muy profunda.

Te extraña que te esté hablando tan pronto, pero acuérdate que el tiempo de la Tierra no es.  Lo que cuenta aquí es el pensamiento y mi deseo era ver la Luz lo antes posible, una vez que pudiera separarme de quienes me tenían atada a la Tierra.

En espera de que nos veamos de nuevo aquí, en este mundo infinito, me despido mandándoles a todos los que me quisieron en vida, todo mi amor.

Unos días más tarde, siguió describiéndome el plano donde se encontraba..

Me encuentro en un plano en el que puedo crear a voluntad lo que deseo y al mismo tiempo veo lo que quiero ver. Es como un lugar para irse despresurizando del mundo material donde la frecuencia energética es sumamente densa. Es un mundo parecido a la Tierra con paisajes maravillosos y colores que no existen allá. En este plano no es necesario quedarse largo tiempo, es sólo un paso en donde practicamos nuestro poder creativo y nos ayuda a despresurizarnos del pesado ambiente terrenal; sé que saldré pronto de aquí para seguir elevándome a planos más sutiles. En el momento en que ingresé a este mundo, no tuve necesidad del  “sueño reparador” porque aunque mi cuerpo astral estaba lastimado por la enfermedad, la meditación que hacía diariamente me limpiaba de negatividad, por lo que llegué bastante limpia.

Me gustaría poderte describir con detalle mi proceso pero lo que es difícil es dar una descripción de lo que no existe en la Tierra y las emociones que esto provoca.

Lo que te parece imposible de entender es la simultaneidad de las diferentes vidas. No es posible entender muchas verdades de este plano cuando se está limitado con el cuerpo. Aquí estoy comprendiendo muchas cosas que no entendía mientras estaba allá. No te preocupes, no podrás entenderlo pero conténtate con intuirlo. Me propongo describirte cada paso que dé aquí, si me lo permiten. Es cada día más necesario que la humanidad entienda de lo que se trata la muerte.

(Continuará)

What Happens After Death?

This is a question we all ask ourselves without finding definitive answers. There are those who say no one has ever returned to tell us, and others who believe there is nothing after physical death; everything comes to an end. But there are some that have had near-death experiences, who after being pronounced clinically dead, come back to life. Their stories are astonishingly similar. They report arriving to a marvelous Light where they experience absolute peace and happiness amidst surroundings that are similar to Earth, with flowers in extraordinary colors that are unknown here and indescribably beautiful landscapes. They say that they don’t want to return, but somehow, they are informed that their time has not come and they must return to the life they left behind. Those who have undergone such an experience endure a radical transformation in their lives.

There are also reports regarding what is experienced after so-called death –which doesn’t really exist because our true being is eternal– obtained from people who have extrasensory perception and can communicate with those who no longer belong to this world. That is my case, and thanks to that faculty, I have received interesting information from my guides regarding this process. However, as long as the physical body limits us, we are unable to thoroughly understand that which belongs to another plane of reality, but we can obtain a glimpse of it.

When the body stops functioning, that is to say, when brain functions cease –the actual moment of physical death– the real being or soul exits the shell, which is the body that it dwelled, and initiates its journey towards the spiritual world. This detachment occurs painlessly, and if there was pain in the physical body, it vanishes. The being suddenly realizes that it is alive and conscious but oftentimes, does not know where to go.

Finding the Light is not difficult when an individual has led a spiritual life, but those who –for some reason– remain attached to material life won’t want to release themselves from its allure and take longer to find the path to the spiritual world. That plane is known as the Lower Astral and is comprised of various frequencies, from those that are there due to their pride, not acknowledging any opposing or higher power, to those who are disoriented and do not know where to go, whether they don’t find what they expected or because of their thoughts of attachment, vengeance or rebellion in the face of death, tie them down to the material world.

Following, I relate my dear friend Ana Coudurier’s process, which she shared with me from the plane that she is now in. This is how she spoke to me the day after her death:

I’m in Paradise, there’s no other way to describe this state, pure bliss. You ask what my detachment was like? When I exited my body, I immediately saw that remarkable light that everyone talks about and it surrounded me with an all-encompassing sensation of peace and love. You can’t imagine what it’s like. Describing it as amazing pales in comparison. I was then able to see my parents and many others who took this step before I did. I’m here, still elevating and understanding the meaning of everything we learned. Unfortunately, it’s impossible to understand what this is like while we are in the flesh; we are too limited and can only get a minimal taste of it in very profound meditation.

You’re surprised that I’m speaking to you so soon, but remember, time on Earth is not. It is thought that counts here and I wished to see the Light as soon as I possibly could once I was able to separate from those who tied me down to Earth.

I bid my farewell sending my love to all of those who loved me while I was alive as I await to see you again, here, in this infinite realm.

A few days later, she continued to describe the plane she was in.

I’m in a plane where I can create what I wish for at will and I can see what I want to see at the same time. It is like a place to decompress from the material world where the vibrational frequency is extremely low. It’s a world similar to Earth with wonderful landscapes and colors that don’t exist over there. It isn’t necessary to stay in this plane for a long time, it’s just a step where we practice our creative power and it helps us to depressurize from the heavy earthly environment; I know I’ll exit soon to continue elevating to subtler planes. I didn’t need “restful sleep” any longer when I entered this world because although my astral body was hurt due to illness, daily meditation had cleansed me of negativity; therefore, I was fairly clean when I arrived.

I’d like to give you a detailed description of my process but it’s difficult to describe something that doesn’t exist on Earth and the emotions that it elicits.

What seems impossible to understand is the simultaneousness of different lives. It isn’t possible to understand many truths of this plane when the body limits us. I comprehend many things here that I couldn’t understand while I was there. Don’t worry, you won’t be able to understand, but be gladdened by your intuition. I intend to describe to you every step I take, if I’m allowed. Day by day, it becomes increasingly necessary that humanity understand what death is about.

(To be continued)